domingo 12 de junio de 2022 - 12:00 AM

La Política de la guerra

Un líder que puede llegar a ser el presidente de Colombia no puede caer en este vil juego; ni mandar un mensaje discriminatorio como este. Nos queda una semana de campaña, la verdad no sé si la salud mental de los ciudadanos resista lo que falta.
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Columna de
Cristina Plazas

Desde el día de las elecciones de la primera vuelta, la campaña petrista ha desarrollado una estrategia de campaña negra frente a todas las declaraciones del ingeniero. Hemos visto en las redes sociales entrevistas cortadas y descontextualizadas con el fin de atribuirle a Rodolfo Hernández hechos, actuaciones y características de su personalidad que no son ciertas. Por eso, para muchos, la estrategia evidenciada en los petrovideos, lo único que hizo fue ratificar lo que tantos habíamos denunciado.

Durante el debate electoral, hemos escuchado a los jefes de la campaña de Petro autodenominarse los defensores de la paz y de la política del amor; pero a la hora de la verdad, hemos visto cómo han convertido la contienda electoral en un campo de guerra, en donde el objetivo principal es aniquilar al contrincante.

Colombia ha vivido una de las peores pesadillas de su historia con el flagelo del secuestro; miles de familias han sufrido los días eternos sin su ser querido, al punto de no poder respirar, con la incertidumbre de si algún día se volverán a abrazar. El ingeniero Rodolfo y su familia fueron víctimas de este delito atroz. Desafortunadamente, las ansias de poder y el corazón oscuro de algunos, ha llevado a que utilicen el dolor de esta familia para desprestigiar al candidato Hernández, infundiendo rumores totalmente falsos.

Jamás me han escuchado o leído refiriéndome al pasado guerrillero de Gustavo Petro, incluso siendo mi familia víctima del M19, porque considero que para que Colombia salga adelante debemos pasar la página. Pero, así como el país ha tenido que tragarse muchos sapos para que integrantes de los grupos guerrilleros que han cometido actos de terrorismo dejen los fusiles para integrarse a la sociedad, ellos también deben cumplir con unos principios básicos como la no repetición, entre lo que sin duda está, no revictimizar a los que tanto daño le hicieron, no importa de qué grupo sean víctimas. No quiero que esto se preste para malentendidos; no estoy diciendo que Petro haya tenido que ver con la desgracia vivida por esta familia; pero en su calidad de exguerrillero, tiene un deber moral superior de no participar de este vil entramado y de hacer un llamado a todos sus seguidores para que paren de inmediato de revictimizar a la familia.

Que no se les olvide que los secuestradores son los victimarios y no las víctimas; principio que desafortunadamente en este país se está invirtiendo.

Tampoco puedo pasar por alto que Petro, en uno de sus trinos hizo referencia a la hija adoptiva de Rodolfo. ¿Por qué hace esa diferencia? Los hijos biológicos y adoptivos son iguales. ¡Respete! Un líder que puede llegar a ser el presidente de Colombia no puede caer en este vil juego; ni mandar un mensaje discriminatorio como este.

Nos queda una semana de campaña, la verdad no sé si la salud mental de los ciudadanos resista lo que falta. Pero lo cierto es que Colombia va a quedar gravemente herida después de esta ruin contienda electoral que ha sacado lo peor de muchos políticos.

Adenda: Petro ha liderado dos campañas en contra del ingeniero, tomando dos entrevistas cortadas y descontextualizadas. El ingeniero nunca mandó a las mujeres para la casa ni dijo que iba aumentar la jornada laboral a 10 horas. El candidato y su equipo conocen el contenido original y pese a esto continúan utilizando el falso contenido. ¡Jueguen limpio!

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