Hace varios días en este mismo espacio, en una columna titulada ‘No más tropi-irresponsabilidad’, manifestaba mi indignación por los contenidos grotescos y fuera de tono del programa ‘Tropishow’ de la emisora Tropicana. Mi sorpresa fue mayúscula al descubrir que no era yo la única indignada, pues cientos de bumangueses empezaron a unir su voz para pedirle a Caracol Radio que moderara el contenido del tal programa.La mayor sorpresa fue saber que los mismos jóvenes, público mayoritario a quien iba dirigido este ‘Tropishow’, también estaban indignados y de la mano de los personeros escolares, con el apoyo y orientación de la Personería de Bucaramanga, se agruparon bajo un movimiento llamado ‘Poder Joven’, bajo el cual recogieron más de 8.000 firmas, para convocar a un cabildo abierto y pedirles a autoridades y patrocinadores que pusieran fin a tanta vulgaridad.Caracol Radio, en un acto de responsabilidad mediática, les exigió a los conductores del programa moderar su contenido, lo cual hicieron por un par de semanas, pero luego la chabacanería y vulgaridad volvieron a tomarse los micrófonos. Por esto, la emisora, en respuesta al clamor ciudadano, decidió relevar a los conductores del programa y ordenar el cambio total del contenido del mismo y de sus temáticas.Según manifestaron las directivas de Caracol, Tropicana se va a proyectar como una emisora a la que le importan los contenidos dirigidos a los jóvenes y cuidadosa del lenguaje con el que se comunica a un público juvenil. Aunque está bien el cambio de conductores, muchos se preguntan si el hilo no se rompió por lo más fino, y las modificaciones no debieron darse más bien frente a los creativos de los concursos aberrantes y de la publicidad fuera de tono, que terminó por exasperar a los oyentes. Esta noticia es de la mayor relevancia, pues es una muestra de que no es cierto eso de que lo “ñero” está de moda y la prueba de que en la ciudad se está gestando un nuevo ciudadano, representado en sus jóvenes, que exige sus derechos y aún cree que hay unos valores que vale la pena fomentar. Bien hecho muchachos, ¡lo lograron!