sábado 04 de julio de 2020 - 12:00 AM

“El elegido”

Un informe demoledor presentado por Michelle Bachelet destaca que las violaciones y los abusos denunciados en 2019 por la ONU han aumentado este año.
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Columna de
Diva Criado

Mientras pronunciaba el fallo que negaba a Nicolás Maduro el acceso del oro de Venezuela, depositado en las bóvedas del Banco de Inglaterra, el Juez del Tribunal Superior de Londres, Nigel Teare, anunciaba que el gobierno británico reconocía “inequívocamente” al líder opositor Juan Guaidó, como presidente interino.

La decisión de darle el guiño a Guaidó y, por tanto, a su administración “ad Hoc” del Banco Central de Venezuela, no solo lo legitima sobre el control de las toneladas de oro en el banco inglés, sino que, según entendidos, sienta un precedente para que la reserva del oro venezolano depositada en el Deutsche Bank de Alemania corra la misma suerte.

Mientras representantes del chavismo califican el fallo de adverso y anuncian que apelarán la sentencia (reclaman recursos para ayudas en tiempos del COVID-19), al gobierno de Nicolás Maduro le llueven varapalos por todas partes

Justo cuando la justicia británica decidió secundar la negativa del banco inglés a entregar al régimen las reservas de oro, Maduro tuvo que reconsiderar la expulsión de Isabel Brilhante Pedrosa, embajadora de la Unión Europea en Caracas, a quien había dado 72 horas para abandonar el país.

No es una novedad, debido al contexto de aislamiento internacional a Venezuela por culpa del chavismo. Una situación marcada cada vez más por la emergencia social y económica, aumentada en su máxima expresión por la pandemia.

Un informe demoledor presentado esta semana por Michelle Bachelet destaca que las violaciones y los abusos denunciados en 2019 por la ONU han aumentado este año.

Las graves violaciones a la libertad de expresión, arrestos a periodistas, sindicalistas, profesionales de la salud, así como las restricciones democráticas y el agravamiento de las denuncias por corrupción son el pan nuestro de cada día en el vecino país. La situación de Venezuela, en vez de mejorar, empeora.

La ONG Transparencia Internacional revela en un informe presentado a principio de año, que el índice de Percepción de Corrupción Global, luego de analizar a 183 países, deja ver el “gran problema” que supone Venezuela. Un país con una crisis humanitaria superlativa producida por la corrupción y donde todas las instituciones infiltradas por el estado.

No es para menos, el escándalo de corrupción descubierto del millonario programa de los Clap, alimentos subsidiados para la gente pobre, es francamente triste, un oscuro negocio que tiene en la mira a dos colombianos y que afortunadamente está en manos de la justicia de varios países

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