sábado 04 de junio de 2022 - 12:00 AM

¡Hay que sacar al diablo!

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Columna de
Diva Criado

Érase una vez en el país de las maravillas donde hubo un antes y un después. Los sorpresivos giros de tuerca de los acontecimientos políticos dejan entrever un paisaje lleno de incertidumbre. Dos contrincantes en ésta era del “cambio” gobernará en los próximos cuatro años el reino donde cualquier cosa puede pasar. Un candidato de izquierda curtido en varias elecciones y un sorprendente fenómeno llamado Rodolfo.

Si buscamos un culpable por los resultados electorales, muchas/os achacarán sus males al sistema, a la pandemia y a los bajísimos ratings de gestión de los gobernantes. El último, dirán, fue la gota que llenó el vaso, inclinando la balanza por un rechazo absoluto al establishment.

Esto me recuerda las teorías de Alexis de Tocqueville. Hablan de las malas democracias y de cómo los sistemas políticos producen situaciones paradójicas. En una relación causal, repercuten en su peor versión en el bienestar social. Tocqueville, discutía sobre los cambios en los sistemas políticos, creía Imprescindible huir de los individualismos y de la obsesión por el interés material y del discurso con verdades a medias. Él lo llamaba la tiranía de la mayoría, lo que ahora vociferamos como políticamente correcto. Cuando nadie se atreve a contradecir una opinión generalizada, cuando parece que todo está correcto.

Lo paradójico de la teoría, es que, nos tiranizamos a nosotros mismos. Explicaba, que las malas democracias producen malas situaciones.

Hoy, el país está ante dos alternativas reales de cambio, por un lado, Gustavo Petro, un veterano curtido en tres batallas presidenciales, que dice y hace propuestas descabelladas, irracionales e irrealizables y Rodolfo Hernández, fruto de una hábil y estratégica campaña digital, sumada a su particular personalidad, que atrajo a miles de votantes, jóvenes y viejos, que ven en su lenguaje particular, muy santandereano por demás, un cambio refrescante y que hizo una campaña sin mayores pretensiones. Tengo que decir que las dos vicepresidentas, son mujeres inteligentes y capaces, que merecen un lugar en la historia.

Según los analistas, la pandemia supuso un freno en el desempeño económico de Colombia, evidenciándose las falencias de la estructura del estado. Uno de los mayores retos que tendrá quien gane las elecciones será el manejo de la economía del país, por eso un punto clave será el equipo que los acompañe.

Termino esta columna tarareando el bambuco de Gerardo Arellano: “Qué le estará pasando a nuestro país, ahora que las cosas andan de mal en peor, no puede uno callarse teniendo voz, si la moral del mundo va para atrás. Que se hicieron los hombres que hacen el bien... Hay que sacar al diablo no hay más que hacer”. Saquen ustedes sus propias conclusiones. Ahí les dejo.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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