sábado 13 de junio de 2020 - 12:00 AM

Lo que el viento se llevó

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Columna de
Diva Criado

En estos días hablaba con un amigo que cuestionaba, si la decisión de retirar del mercado películas, series y catálogos que muestran representaciones de racismo en la cultura popular, ayudan a combatirlo. La conversación giró en torno a la película “Lo que el viento se llevó”, preguntaba si la había visto. Le expliqué que no recordaba cuántas veces y, que siempre encontraba nuevos significados que en otras épocas quizás no registré.

El hecho es que, esta semana, en medio de intensas reflexiones públicas y privadas, el giro de los acontecimientos por las protestas mundiales, por el racismo y la brutalidad policial en Estados Unidos, el cineasta y escritor afroamericano John Ridley escribió un artículo de opinión publicado en el Diario Los Angeles Times, solicitando a HBO Max que elimine “Lo que el viento se llevó” de su biblioteca de streaming, porque “Glorifica el sur de antes de la guerra”. Ridley, ganador de un Oscar por el guión de “12 años como esclavo”, aduce que “Es una película que, cuando no ignora los horrores de la esclavitud, se detiene solo para perpetuar algunos de los estereotipos más dolorosos de las personas de color”.

HBO Max salió al paso argumentando que “La película es un producto de su tiempo y refleja prejuicios étnicos y raciales, desgraciadamente comunes en la sociedad estadounidense. Estos retratos racistas eran equivocados y siguen estando hoy”, indicaron que saldrá de la plataforma y cuando regrese, lo hará, junto con un debate sobre su contexto histórico y una denuncia de esos elementos.

La película y la novela original de Margaret Mitchell es uno de los grandes clásicos de la historia del cine, una leyenda de la literatura, ha sido durante décadas de obligada visión para los cinéfilos. Para quienes la hemos visto, la frase “francamente querida me importa un bledo”, forman parte de la cultura popular. Quién no recuerda a la pareja formada por Rhett Butler (Clark Gable) y Scarlett O ‘Hara (Vivien Leigh).

Se desenvuelve en una plantación en Georgia durante y después de la Guerra Civil. El enfoque son sus hazañas románticas y buena parte del tiempo se gasta en la lucha por mantener la plantación a flote y en las relaciones de Scarlett con los esclavos de la familia, Prissy (Butterfly McQueen), Pork (Oscar Polk) y Mammy (Hattie McDaniel).

Entre otras cosas, la historia personal de Hattie McDaniel es muy triste, aunque ganó el Oscar por interpretar a una esclava, fue la única mujer negra invitada a la ceremonia, pero tuvo que sentarse lejos de sus compañeros, porque la ley de segregación racial (Jim Crow), imponía la segregación de los negros en lugares públicos, murió pobre y arruinada, además de soportar homofobia por ser lesbiana.

La película también ha sido criticada durante años por ofrecer una visión idealizada de la esclavitud y por perpetuar estereotipos racistas que hieren la sensibilidad de quienes creen que el arte debe llevar incluida siempre una moraleja.

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