sábado 18 de junio de 2022 - 12:00 AM

¡Oiga, usted!

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Columna de
Diva Criado

¿Será que está de moda, decir cualquier cosa y luego del yerro lingüístico, disculparse alegando frases sacadas de contexto?

Varias cosas. Prometo no hablar del “incendio social” sino gana Petro. Lo dijo la hija, yo no.

La mentira más grande del pacto histórico es su discurso feminista. Las desafortunadas y estigmatizantes afirmaciones de la mujer de Petro, Verónica Alcocer, sobre el oficio periodístico de las mujeres y su forma de acceder al trabajo: “(A las periodistas) les va bien porque todas entran de reporteras y todas terminan en lo mismo, casándose con los dueños”. Dijo en los “petrovídeos”.

El hecho, no es cosa de poca monta, más viniendo de alguien tan cercano al candidato Petro. Colombia es uno de los países que tiene grandes dificultades para que las mujeres ejerzan el oficio de periodistas. Puede que la mujer, conozca casos puntuales, pero eso, no le da derecho a echar a todas en el mismo saco. Degradar el trabajo periodístico y ningunear a las que desarrollan un trabajo profesional con enormes dificultades, es de un maniqueísmo ciego y de una falta absoluta de profundidad analítica.

Tengo la impresión que, las afirmaciones de Alcocer, son producto de un desconocimiento absoluto y de una expuesta incompetencia para gestionar uno de los temas más sensibles del feminismo, el machismo soterrado, una misoginia inducida en un proceso sistémico. Mujeres como está, fungen como guardianas del patriarcado, condenando a otras al dolor, a la violencia o a la precariedad, cuando no las etiquetan de gordas, zorras o putas. ¡Malo, muy malo!

Pero, si a la mujer de Petro le llueven rayos, el eslogan de la campaña, parece tener confundido a más de uno. Qué significa “vamos a vivir sabroosoo”. Así, con ese “déjà” chévere. Hay cerebros calientes repitiendo que quieren vivir sabroosoo, así, sin más.

Marcia Marques, define Vivir sabroso, como parte del lenguaje que se usa en su comunidad: “Si va al Chocó la gente habla de vivir sabroso, así como si va al Cauca, a cualquier región del Pacífico”. Deduzco que la frase envuelve toda una parafernalia. La pregunta es: ¿Cómo van a hacer para que la gente viva sabroso, en un país empobrecido por la pandemia y vapuleado por la corrupción?

Los candidatos tienen dos proyectos disímiles: Petro busca un cambio cultural, un Estado garante de políticas públicas algo que implica aumento del gasto público y más burocracia estatal. Hernández busca lo contrario, un modelo en el que la gente ascienda y prospere sin trabas, un Estado eficiente, sin burocracia”.

Usted decide, vote feliz y a conciencia, vote por usted, por la familia, por la democracia y por Colombia. No coma cuento. ¡Voté por Rodolfo, confiando en que combatirá la corrupción y se rodeará de los que saben dónde ponen las garzas!

¡Ahí les dejo!

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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