sábado 11 de julio de 2020 - 12:00 AM

Síndrome de Down y confinamiento

mujeres y niñas con síndrome de Down enfrentan múltiples problemas en todas las áreas de su vida, incluidas las desventajas socioeconómicas...
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Columna de
Diva Criado

Escribí este articulo a principios de junio, cuando asistí por casualidad a un webinar, sobre mujeres y niñas con síndrome de Down y el impacto del Covid-19, durante el confinamiento.

Un dato que llamó mi atención es que, 100 millones de personas en todo el mundo, padecen ésta discapacidad, de las cuales, 60 millones son mujeres y niñas y, en la Unión Europea constituyen el 16% de la población femenina.

Dato que me lleva a cuestionar, porqué las personas con síndrome de Down, especialmente las mujeres y niñas, han estado en buena medida ignoradas desde las políticas de diversidad y poco consideradas desde las políticas de igualdad.

Admito que estas últimas, han comenzado a incorporarlas desde diferentes ámbitos y actualmente, surgen cambios en la interpretación de éstas desigualdades, que hacen pensar el concepto de interseccionalidad, como un instrumento, que aborda sus realidades y situaciones de vida. Admito también, que lo hacen tan lentamente, que resulta casi imperceptible. Entiéndase, no es solo la inclusión en la norma, sino una inclusión de presupuestos y de políticas públicas tangibles.

Así que, mujeres y niñas con síndrome de Down, enfrentan múltiples problemas en todas las áreas de su vida, incluidas las desventajas socioeconómicas, el aislamiento social, la esterilización forzada y hasta el aborto, así como el acceso a los servicios comunitarios. La negación a las oportunidades de contribuir y participar activamente en la sociedad, las hace mucho más vulnerables y con más posibilidades de sufrir violencia, aunque hay excepciones, claro está, dependiendo del país, el entorno social, familiar, etcétera.

Es innegable que la gente con discapacidad, tiene más probabilidades de sufrir violencia, abandono y abuso, pero la mayor vulnerabilidad la sufren las mujeres y las niñas. La pandemia ha intensificado estas probabilidades, generando nuevas amenazas. Las contingencias se multiplican mucho más para ellas durante el confinamiento. Se prevé que la pandemia y las acciones de respuesta tengan un impacto significativo sobre ellas y, una mayor incidencia de violencia de género, veremos en unos meses cuál es el resultado.

Actualmente, varias asociaciones en el mundo, entre ellas, la Sociedad Científica con Síndrome de Down T21RS-Trisomy 21 Research Society, participan en una investigación dirigida a las familias con Síndrome de Down. El estudio que ha comenzado en España, analiza cómo el confinamiento afecta a personas con ésta discapacidad y, cómo es su reacción ante diferentes situaciones.

Un informe presentado por el secretario General de Naciones Unidas, Antonio Guterres, denominado “Respuesta inclusiva de discapacidad al Covid-19”, da cuenta de esta anómala situación.

Como colofón pregunto ¿Cómo podemos garantizar que la interseccionalidad sea un componente obligatorio de respuesta a la pandemia que incluya de manera efectiva a mujeres y niñas discapacitadas?

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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