sábado 07 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Voto: un trueno de advertencia

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Columna de
Diva Criado

Cuando los políticos creen que sus actuaciones privadas no tienen repercusión en la cosa pública se equivocan de cabo a rabo. He seguido con atención las elecciones ésta semana en Reino Unido para elegir concejales y representantes locales.

Estas votaciones son el abrebocas para las elecciones generales, una especie de baremo que evalúa el desempeño del partido en el poder. Al parecer, el escándalo de las fiestas en Downing Street durante la pandemia cuando el mundo cumplía con duras restricciones, le pasaron factura al partido conservador del Primer Ministro (PM) Boris Johnson. Así lo demuestran los resultados. El partido Conservador “toris”, perdió en los lugares más insospechados

En Escocia y Gales, el desplome de votantes de los toris fue abrumador, muchos responsabilizan al PM por la saga “partygate”.

En Londres, el Partido Laborista, opositor al gobierno, en un hecho sin precedentes, ganó en las localidades de Westminster -funciona el Parlamento-, área netamente conservadora desde su creación en 1964; Wandsworth, localidad al sur de la ciudad, favorita de la ex primera ministra Margaret Thatcher, controlada por los toris desde 1978; y Barnes, otra localidad al norte de Londres, que concentra la mayor población judía y que, en el pasado votó a favor de los Toris, contra los Laboristas en protesta por los escándalos de antisemitismo que rodearon al partido, mientras Jeremy Corbyn era el líder.

La perdida de estas localidades en Londres, refleja la baja popularidad de Boris Johnson y el descontento generalizado que simboliza el proceso que lo ha llevado a perder credibilidad. El punto de inflexión, es el escándalo de las “partygate”, y la creciente inconformidad ciudadana por el aumento del coste de vida y del desmesurado aumento de los precios energéticos. Su apoyo al Brexit, le costó el apoyo de los londinenses que votaron por quedarse y a la que le debe su popularidad. Fue alcalde ocho años.

La opinión publica británica desde que el Primer Ministro obtuvo la mayoría del Partido conservador en muchos años, ha sido como un carrusel que sube o baja con cada una de sus actuaciones. Ahora, ostenta el título del primer dirigente británico por haber violado la ley. Multado por la policía tras encontrarlo culpable por infringir las restricciones del covid, el reto de Johnson, será enfrentarse a los miembros de su partido.

Pero la lección aprendida, es que, el voto es un arma “poderosa”. Los ciudadanos debemos entender que, si votamos por gobernantes que definen malas políticas económicas, éstas repercutirán directamente sobre nuestro bienestar. Aumenta el desempleo, disminuyen los ingresos y aumenta el coste de vida. El voto hace la diferencia en una elección, muestra tendencia y expresa una opinión. Sino votamos permitimos que los demás decidan por nosotros.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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