Publicado por: Donaldo Ortiz Latorre
Si la gran mayoría de los cardenales, además de viejos, tienen esa pinta que carga Rubiano, Castrillón, Bertone o Sodano, la iglesia no tendrá mucho que hacer con el nuevo papa, porque será uno de esos dinosaurios que solo están apegados a la vanidad y al derroche, lejos de los primeros cristianos y lejos del ser humano que sufre, no solo los avatares de la vida humana, sino también, en su soledad, padece íntimas crisis con la existencia.
Viven en la abundancia, viven el mundo mediático lejos de la humildad que tanto pregonan y elogian. Esos son los jerarcas de esa iglesia cada vez más alejada del mundo real y de sus problemas. Solo reproducen viejos esquemas y viejos dogmas, (pero tienen bancos y empresas por todo el mundo). Con razón Benedicto XVI habla de hipocresía y luchas de poder en su interior. Están llenos de prebendas y quieren que el mundo siga igual. Llenos de codicia mientras se disuelven los creyentes que terminan de agnósticos unos y buscando otras religiones, otros.
Esos cardenales son los que tendrán que elegir al papa que de nuevo no tendrá nada, porque lo que se refleja es una lucha de poder que la va alejar aún más de los mensajes del Evangelio.
Cardenales que viven como reyes, cardenales que creen todavía que son los representantes de Dios en la tierra y se dedican a acumular riquezas y a vivir en palacios y en villas romanas.
Los problemas del hombre siguen mientras tanto aplazados y burlados porque esta iglesia no es una iglesia humilde. Es una iglesia que no asume los problemas del hombre moderno, es una iglesia que no convence porque muchos son pederastas, muchos no creen ni en lo que hacen y muchos solo aspiran a ser obispos o jerarcas- Mucho boato y poca esencia.
Benedicto XVI, un papa erudito pero nada político, no fue capaz con esa maquinaria que gobierna el Vaticano ni con esos jerarcas llenos de soberbia y con una rapacidad de poder que asombra y asombró tanto, que el papa Benedicto fue incapaz de resistirlo. Renuncia no tanto por su salud (esto pesa), sino por esa dificultad para manejar los inmensos problemas que como teólogo se propuso y también perplejo al encontrar semejante “berenjenal” de iglesia. Bueno, este papa también crió cuervos….los consintió durante su mandato, él salió de allí.











