Publicado por: Donaldo Ortiz Latorre
Algo anda mal y huele cuando un futuro magistrado, de la Corte Constitucional en este caso, se escabulle en la noche al palacio de Nariño a tomar posesión de su “honorable” magistratura ante el Presidente Juan Ma.
El Congreso nombra a un señor que está acusado de estafar a una viuda, cobardía plena que mancha el nombramiento de nuestro “benemérito” burócrata de la justicia, y como si esto fuera poco, nombra a alguien que además, está acusado de evadir impuestos. Qué pena.
Debería renunciar, si bien lo mejor que se debió hacer fue una postergación del nombramiento. Él, que ha aspirado a todo: como a la Contraloría y a la Corte Constitucional en el 2000, entre otras, ahora llega de brazos del Congreso y de la misma Presidencia a ser magistrado, en reemplazo de Sierra Porto. De la ilustre Corte de hace unos años solo queda un leve vestigio. Qué pena.
El parlamento vota legitimando al tramposo y de paso manda un mensaje de que da igual ser decente o estafador porque esos procesos de trampas son comúnmente premiados en nuestra realidad perversa.
Algo anda muy mal. Ya todos lo ven e intuyen que nuestra sociedad está enferma, anémica de valores. Lo que todavía no se percibe es por qué. ¿Por qué esta degradación moral?
La historia viene de lejos. Probablemente como consecuencia del quiebre religioso producido por las reformas protestantes y sus secuelas bélicas. O, quizá, como intuyen otros, por el exceso de moralismo?
Si la sociedad colombiana se plantea con coraje y honestidad los problemas morales y éticos que padece, quizá pueda recuperarse de la crisis en que se encuentra.
Un magistrado con esas “cualidades” profesionales y con esos cuestionamientos éticos, no debería ser nombrado y menos posesionado. Por eso, algo huele a mal en esta República donde a la Constitución no la toman en serio y la usan para beneficios personales y también políticos, como la modificación de un “articulito”.
Nota: Un éxito el circuito del arte del 3 de mayo, llamado: “El centro con las salas abiertas”. Cada tres meses se intentará realizar.











