lunes 10 de octubre de 2022 - 12:00 AM

Beber el elixir de la abundancia y de la tranquilidad

El alcalde, al que le piden una varita mágica (...) debe dejarse ayudar y no puede pretender resolver él solo el problema de la inseguridad que nos aqueja.

Todos buscamos de alguna manera prolongarnos en el tiempo de forma saludable y segura, pero los tiempos de guerra a nivel global y local nos oscurecen el horizonte a todos los niveles. Desde la salida de la casa la vida corre peligro. Desde la esquina de una cuadra comienza el peligro bajo la forma de robo o asesinato. Se intuye el peligro que se ha ido generalizando por toda nuestra ciudad. Y no es que no se hayan diseñado fórmulas o no se insinúen salidas por parte de la Alcaldía, pero algo no da resultado. El mandatario, al que le piden una varita mágica para que resuelva de una vez por todas los graves problemas de seguridad que van atados a la pobreza, al microtráfico, al desempleo, a la falta de una educación integral, debe dejarse ayudar y no puede pretender resolver él solo el grave problema de la inseguridad que nos aqueja. Hay que apoyarlo. Se trata de tomar medidas con toda la sociedad, convocarla y escucharla. Es sabio de los gobernantes escuchar y gobernar con todos y no unos pocos que lo pueden aislar de la realidad. No podemos aceptar el fracaso como sociedad. Pero el alcalde o los alcaldes del área metropolitana deben definir conjuntamente unas rutas que ayuden a resolver no solamente el problema de la inseguridad, sino de la pobreza y toda la infinidad de problemas que aquejan a la sociedad y sus municipios. ¿Dónde está la creatividad de un gobernante? No hay fórmula mágica, no hay milagros, no hay elixir que nos ayude porque somos mortales y somos propensos a equivocarnos. Bueno, hasta del cielo salió el Diablo. Si existiera el elixir de la eterna juventud, sería distinto. Pero no existe sino en los sueños alquimistas. Nos toca entre nosotros entendernos.

El intento de Petro y de Uribe de acercarse da serenidad y nos dice que la política, la alta política, es el diálogo y el transigir.

El alcalde debe saber que la academia, los expertos, los gremios y el ciudadano quieren ayudarlo porque el hombre sencillo quiere beber el elixir de la abundancia y de la tranquilidad. Quiere disfrutar su tiempo con un ocio creativo y no apabullante. Sería una buena decisión, alcalde.

Nota: se reclama el puente militar para la vía a Soto Norte y parece que va a lograrse después de seis meses. No importa, faltó liderazgo.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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