lunes 11 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

Desastre

El país entero sabe que algo pasa y hay la sensación que el presidente anda por un lado y sus ministros haciendo negocios por otro
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Al presidente Duque le falta tocar pueblo, da la sensación de que solo le gusta la buena vida , tiene derecho, viendo su cara se sabe que no la está pasando mal. Los que la pasamos mal, somos nosotros, el país entero y lo vamos a seguir pasando porque el presidente está de paseo, dicen. Paseo por el mundo, hablando cosas que confunden hasta sus subalternos. Nos decían que era un buen muchacho y como buen muchacho llegó a la Presidencia. Gobernar es otra cosa.

El país entero sabe que algo pasa y hay la sensación que el presidente anda por un lado y sus ministros haciendo negocios por otro, diciendo mentiras, como el ministro de la defensa. Otro ministro, ese de agricultura que nadie conoce, vendiendo las aletas de tiburón. El de ambiente, evade el cumplimiento de su deber de defendernos el páramo como santandereano y como funcionario público. Sino no está de acuerdo con la pretensión de entregar el bello y fabuloso páramo, renuncie. Nada. Ni tampoco lo hace el de hacienda, ese de los bonos del agua que ya lo amenaza otra vez como amenazó al de la defensa, la moción de censura. Carrasquilla, el neoliberal va a terminar haciendo que las clases medias deserten de la moderación y se “entreguen a la ira” por tanto ahogo con los impuestos que se roban.

Hay la sensación de que el país anda patas arriba y que la violencia se está incrementando porque el Estado no hace presencia y departamentos como el Cauca, que siempre ha sido un foco de conflicto, se está perdiendo en una lucha entre cuadrillas y ausencia de Estado. La periferia de Colombia desde la colonia ha estado abandonada y pululan los negocios ilegales. El Presidente es solo presidente de una parte del país. ¿Lo sabrá?

Antes de que esto se vuelva como Chile, donde las barriadas salen reclamando igualdad y mejores condiciones, el gobierno debe tomar medidas (si lo dejan), que disminuyan la inequidad que existe. La gente reclama y muchos que están en la zona de confort se asustan y exigen mano dura. Dejemos tanto egoísmo.

Nota: A los cerros orientales, ni le pongan luz ni cemento, por favor, solo madera.

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