lunes 22 de abril de 2019 - 12:00 AM

Fitzcarraldo y el Teatro Santander

Solo resta desearle a este grandioso proyecto cultural de Bucaramanga (así se puede llamar), los mayores éxitos.

Brian Fitzgerald, irlandés aventurero y excéntrico, amó la ópera locamente y decidió en 1894 construir un teatro en plena selva amazónica. Locura inmortal. No es igual el Teatro Santander, pero es una aventura poderosa que renueva a Bucaramanga y la hace soñar con óperas, teatro, danza y artistas de todo el mundo. Se soñó y se hizo.

En 1928 se inició su construcción y se terminó en 1932. Fue diseñado y construido por el padre de Alejo Carpentier, el arquitecto francés George Carpentier. Se inauguró hace 78 años. La Sociedad Anónima Teatro Santander lo manejó durante 16 años y en 1948 lo vendió a Cine Colombia, que lo adecuó para la proyección de cine. El Teatro pasó luego a la Universidad de los Andes en el 2005, hasta que en el 2007 el Alcalde Fernando Vargas Mendoza lo declaró Bien de Interés Cultural del Ámbito Municipal (su inauguración el 26 de abril de este año hace homenaje a esa declaración). En octubre de 2008 el mismo Alcalde lo compró por $800.000.000 y en marzo de 2009 el Concejo Municipal autorizó al Alcalde Fernando Vargas la constitución de la Fundación Teatro Santander. Así, el Alcalde Vargas, la Cámara de Comercio, la UNAB, la UDES, Rayco, Marval y el Centro Cultural del Oriente (me honra haber firmado esa Acta de Fundación) firmaron el Acta de Constitución. Se inició la aventura de reconstruirlo, gracias a esa fundación presidida por Rafael Marín y Antonio José Díaz.

10 mil millones ha aportado el municipio desde el 2012 y 2.000 millones la Gobernación. Asimismo, aportaron importantes cifras Postobón, la Electrificadora de Santander, Ecopetrol, Fontur-Mincomercio, el Ministerio de Cultura, la Cámara de Comercio, Davivienda, Marval y otras personas naturales y empresas. Un gran esfuerzo que se ve culminado este año.

Ya tiene una programación y tiene convenios con el Teatro Mayor de Bogotá Julio Mario Santodomingo, y otras instituciones culturales.

Solo resta desearle a este grandioso proyecto cultural de Bucaramanga (así se puede llamar), los mayores éxitos.

Como Brian Fitzgerald (Fitzcarraldo en la película de Herzog), los bumangueses hicieron este sueño posible.

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