lunes 26 de septiembre de 2022 - 12:00 AM

¿Guerra civil?

Las masacres continúan, la violencia aumenta y parece acelerarse en estos momentos para crear sensación de desgobierno. Son como las guerras carlistas en la España la “Eterna”.

Dirán que nos estamos volviendo locos, pero ¿será qué nos estamos preparando para otra de las múltiples guerras civiles que hemos tenido como República? Toda guerra es evitable así digan los historiadores que no. Si leemos lo que sucedía antes de iniciar la Guerra Civil Española en 1936, como la polarización y tensión. Creemos que estamos igual aquí en Colombia. En un mes y pocos días de la presidencia de Gustavo Petro, en las redes y en ciertos medios de comunicación se nota la confrontación directa. Y no es que estemos malditos por ser colombianos, simplemente es la consecuencia directa del fracaso como sociedad, donde reina la inequidad y donde los odios traspasan año tras año nuestra historia.

Una vez disparados los odios, rencores y violencia la marcha atrás es imposible. Los pactos de paz no han servido a la sociedad para apaciguarse y puede terminar esa falta de solución en una guerra abierta. En España se enfrentaron por primera vez las ideologías y aquí la historia se repite en el enfrentamiento ideológico casi perpetuo. España perdió antes de la guerra Cuba, Filipinas y Puerto Rico con los EE.UU. Aquí perdimos 75 mil kilómetros de mar con Nicaragua, pagando además, un poco de vagos abogados que costaron una fortuna y que mostró la mediocridad de nuestros gobernantes. Otro, regaló el tesoro Quimbaya. Duque parecía tener la consigna “robar para la corona” como hacían los conquistadores.

Las masacres continúan, la violencia aumenta y parece acelerarse en estos momentos para crear sensación de desgobierno. Son como las guerras carlistas en la España la “Eterna”.

Aquí impulsan a los militares a recuperar su protagonismo perdido. Como allá antes de la guerra. Todo desembocó en la dictadura de Primo de Rivera y aquí quieren llevar al general Zapateiro con su grito de guerra ¡Ajua! Y él se la cree.

No les importa llevarnos a la guerra civil. Una vez se agrave la guerra, todo el mundo saca sus hijos...

Nota: Pero no hablemos de los odios y confrontaciones de los colombianos. Fuimos invitados a la premier de la película sobre Pablus Gallinazo. Dirigida por mi pariente Alberto Gómez Peña. Es refrescante y logra perfilar la historia de Pablus con su libertad y su anarquismo poético e irreverente como en el “transcurrir de una fiesta delirante”. Véanla.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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