lunes 25 de octubre de 2021 - 12:00 AM

Las ciclovías y la calidad de vida

Sabemos que es imposible un policía para cada ciudadano, pero está la herramienta pedagógica que debe ser implementada desde la institucionalidad con el ejemplo y desde escuelas y colegios

Pasado el tiempo de la implementación de las ciclovías en la ciudad se ve que sus beneficios, como era reducir las aglomeraciones en el transporte público y fomentar el uso de transporte sustentable, no se dejan sentir del todo. Al contrario, el desplazamiento normal en el transporte público y la movilidad de los peatones en las calles se han empeorado.

¿Cuántas están siendo utilizadas? ¿Quién se está encargando de llevar la estadística? ¿Cuántos ciclistas las usan y cuáles utilizan más? ¿Cuántos kilómetros se necesitaban realmente y cuáles vías debieron utilizarse en un plan piloto?

Es tiempo ya de revisar su utilidad, sus beneficios y sus efectos en la calidad de vida de los bumangueses. El Alcalde debería colocar en su agenda la revisión de las ciclovías y su utilidad, pues no sabemos si realmente aumentó su uso o si podría haberse diseñado una gran circunvalar como lo hacen y las hicieron en otras partes del mundo. Ciclorrutas que mejoran la calidad de vida, como en Taichung donde fabrican las mejores bicicletas del planeta. Ciclorrutas completas de doble vía y en medio de bosques. Eso nos faltó, una gran circunvalar para las bicicletas y un gran sitio para el ocio sano.

Aunque la intención fue buena y hacía allá debe ir el esfuerzo de una ciudad, no se concilió con las necesidades del peatón. La posmodernidad exige la bicicleta y exige además energías limpias y menos sedentarismo, pero el cómo y el dónde son tan importantes como el cuándo. Acá la congestión aumentó, junto con el ruido y la falta de disciplina. Faltó y falta lo que llaman algunos “cultura ciudadana”.

Y a la par las motocicletas andan por los andenes. Sabemos que es imposible un policía para cada ciudadano, pero está la herramienta pedagógica que debe ser implementada desde la institucionalidad con el ejemplo y desde escuelas y colegios. Hacer cursos de cultura ciudadana a los motociclistas y a los taxistas.

Es tiempo de revisar, ponderar y estimar su utilidad, de modo que se puedan dejar unas y otras no. Es tiempo de priorizar, a su vez, a la gran mayoría de peatones y de invertir en una ciudad realmente sostenible. Hágale Alcalde, ¿o esperamos el 2030?

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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