lunes 22 de junio de 2020 - 12:00 AM

Los oficios

El tal día sin iva demuestra que la gente no ha cambiado mucho, que seguimos siendo consumistas y no privilegiamos la vida.
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En estas épocas de desorden y de pánico nos planteamos cómo aprovechar el tiempo de aislamiento quienes no somos monjes ni anacoretas. ¿Cómo no depender del televisor para pasar el tiempo? ¿Cómo no salir corriendo en medio de una pandemia a comprar tres televisores y una lavadora? ¿Cómo no hacer inútil el paso de los días?

Por qué no proponemos que nos enseñen oficios. Además de una profesión debemos tener un oficio que en estos momentos de quietud podrían ser aprovechados de verdad y hasta ayudarnos a sortear los problemas económicos que una crisis así implica. ¿No sería mejor estar tallando un palo de escoba para hacer una escultura que estar sin hacer nada? ¿No sería mejor estar haciendo orfebrería que llenarse de ansiedad y destruir un hogar? ¿No es mejor estar haciendo tejidos que emborrachándose? ¿No es mejor estar con un buen libro y hacer homenaje a la frase del poeta Margarit, “la libertad es una librería” o la de Borges, para quien el “Paraíso era una biblioteca”? ¿No es mejor cultivar una planta o un jardín en una matera?

Son tantas las preguntas como las respuestas. Tenemos que cambiar la manera de relacionarnos y la manera de habitar este mundo. El tal día sin iva demuestra que la gente no ha cambiado mucho, que seguimos siendo consumistas y no privilegiamos la vida. Seguimos llenando de basura la naturaleza. Seguimos, como un rebaño, el lema de “Creer y obedecer” del Duce.

Colombia (lástima sus dirigentes) debe darle un vuelco a la formación profesional y debe privilegiar los oficios, que en este momento serían la salvación y nos alejarían de las enfermedades mentales que se están gestando. Así podríamos está en paz con nosotros mismos.

Santander tuvo esa vocación desde comienzos de la república, de ahí las migraciones alemanas que vinieron a este departamento. Fue entonces cuando Santander, nuestro departamento, tuvo iniciativas de empresas industriales que fueron fuerza de crecimiento en el país.

¿No se podrá intentar de nuevo por medio de convenios con Europa para que vengan técnicos a formar a las nuevas generaciones?

Nota: ¿Por qué no arreglamos los andenes antes que las ciclovías? Somos más los peatones y, además, todos los andenes de la ciudad son desiguales.

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