lunes 20 de diciembre de 2021 - 12:00 AM

Navidad y agua

Y todavía quieren como muchos politiqueros seguir manejando todo en cuerpo ajeno. Se prolongan en su vanidad y en sus mentiras...

El agua sigue faltando en la Mesa de Los Santos a pesar de haber transcurrido tiempo suficiente para hacer un acueducto. La prensa lo dice: un acueducto con una inversión de más de 30.000 millones que no se termina. Seis navidades haciendo fuerza para la entrega de este el famoso elefante blanco.

El 16 de junio de 2015 se suscribió el contrato del acueducto Regional del Chicamocha por 22.653 millones de pesos, entre la Esant, cuyo gerente de la época era el hoy exrepresentante Edwin Ballesteros, del Centro Democrático, y el Consorcio Chicamocha 2015, con un plazo de ejecución de 18 meses.

Pueden apreciar que ya han pasado cinco años y no brota el agua en las casas del municipio. Lo dijo todo el mundo y la Cámara de Comercio lo calificó como “fracaso anunciado” por las falencias en estudios técnicos y financieros.

No se necesita ser mago para darse cuenta que se hizo un negocio particular y no una obra para salvar una región tan sedienta donde los animales en periodos solo lamen las piedras. El acueducto debía ser entregado en diciembre de 2016. El plazo sigue extendiéndose. El agua no llega ni llegará fácilmente.

Todos sabemos que el agua debe ser bombeada desde el río Chicamocha hasta los tanques de almacenamiento que están ubicados a 1.300 metros de altura. La improvisación fue tal que no se contempló la red eléctrica que sería necesaria. También presupuestaron motobombas para agua potable y la del río no lo es.

La Cámara de Comercio lo dijo: “el proyecto no tiene cierre financiero” y no se presentó “el más mínimo” estudio tarifario que “podría ser cuatro veces más de lo que se paga en estrato cuatro de Bucaramanga y el municipio de Los Santos no tiene subsidios”.

La gente sigue esperando, pero el contrato sigue comiendo adicionales, una costumbre muy nuestra en la contratación. Como podrán apreciar todo fue a las carreras.

En resumen, faltó de todo (primero el negocio y después él resto), y no avanza al no existir las estaciones de bombeo y la parte eléctrica.

Ballesteros, asegura que esos “estudios estaban avalados por el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga”. Lo realmente cierto es que el pueblo sigue sin recibir el agua. Y se demora en subir.

Promesas incumplidas, esperanzas frustradas. Y todavía quieren como muchos politiqueros seguir manejando todo en cuerpo ajeno. Se prolongan en su vanidad y en sus mentiras. Cogen siempre por el atajo.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad