lunes 07 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Nuestra Bucaramanga

La ciudad sigue teniendo inmensos y graves problemas que merecen atención para generar confianza en la gente, que quiere sentir que se le escucha (...)

Revisando el Plan de Desarrollo de Bucaramanga 2020-2023, vemos que el cumplimento, como dicen los técnicos, es satisfactorio. Pero otras metas tienen un porcentaje de cumplimiento bajo que no alcanza al 50 %. Ciertamente se ha hecho el esfuerzo para cumplir con el plan, a diferencia de otras ocasiones en que todo se quedaba en el papel. Eso es meritorio.

En unos programas como ‘Gobernanza del Agua, nuestra agua, nuestra vida’ los porcentajes de avance son pocos, lo mismo que en ‘Desarrollo del Campo’. Falta, por ejemplo, aumentar el número de acueductos veredales repotenciados y de pozos sépticos. En otros temas, el cumplimento es del 100 % como en ‘Mantenimiento de parques y zonas verdes y del mobiliario de los mismos’. El ‘Equipamiento urbano comunitario’ construido o mejorado es del 100 %.

Y así, muchos programas y actividades planteadas en el Plan de Desarrollo se están cumpliendo. Hay que felicitar al alcalde Juan Carlos Cárdenas por eso.

En este punto, con todo, le hace falta al mandatario un relator que vaya atando las actividades, programas y proyectos y los haga entendibles para el común de las gentes. Ir informando no solo por redes, sino en relatos de ciudad que atraigan al ciudadano y no lo fatiguen con tanto bombardeo de información.

Ahora bien, la ciudad sigue teniendo inmensos y graves problemas que merecen atención para generar confianza en la gente, que quiere sentir que se le escucha y se le atiende. Por eso es tan importante combatir la inseguridad que se ha ido desbordando y las autoridades de Bucaramanga su área deben por obligación atender esto antes que el pánico se extienda.

Robos en las esquinas, robos en la salida de los bancos, asalto a residencias, estudiantes asaltados, heridos y asesinados para robarles el celular (botines escasos, pero que nos pueden llevar a la muerte), calles prohibidas tomadas por la delincuencia, asalto en los semáforos, etc. ¿Y qué pide la gente? Medidas concretas de protección.

Asimismo, hay que disminuir la accidentalidad y el desorden vehicular que afectan la calidad de vida del bumangués. La calidad de vida alterada de una ciudad es algo muy grave que va atado a la autoridad.

Nota: ¿Cuál conectividad del departamento? Gremios, por favor. Nuestras carreteras dan vergüenza. Necesitamos la navegabilidad por el río Magdalena y más adelante ferrocarriles.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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