lunes 18 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

Ramiro Ledesma

Pero este poeta nacionalista que criticaba a los norteamericanos por su forma de decidir por los pueblos, dijo muchas cosas hace 100 años
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Lo que pide la juventud actualmente en sus marchas por el mundo y muchos ciudadanos, por lo menos en Bucaramanga, además de la lucha anticorrupción y sus diferentes matices, trabajo, es también la lucha nacional en defensa de los recursos que poseemos y que son feriados, sin ningún criterio de amor a la patria.

Ramiro Ledesma, poeta español, era un político clásico en el mejor sentido del término, fundador con Primo de Rivera de la Falange Española, habló en 1931, a la juventud española y si lo leen ahora hasta el doctor Uribe, Fernando Londoño y la senadora Cabal, el “patriota”, lo condenarían a la inquisición por su lenguaje renovador.

Pero este poeta nacionalista que criticaba a los norteamericanos por su forma de decidir por los pueblos, dijo muchas cosas hace 100 años. Esa juventud que marcha por el mundo reclama lo mismo que él. Ese es su mérito.

Decía: “España (también Colombia) ha sido dirigida y gobernada por gentes, grupos e ideas a quienes caracteriza una mentalidad de liquidadores, de herederos y de cobardes. Más adelante repetía. «En las luchas contra el imperialismo económico extranjero, por la industrialización nacional, por la justicia en los campos, contra el parasitismo de los grandes rentistas, etc., la posición que conviene a los trabajadores es la posición misma del interés nacional».

«Queremos y pedimos la aplicación de las penas más rigurosas para aquellos que especulen con la miseria del pueblo».

«Sólo los ricos pueden permitirse el lujo de no tener patria».

«Hay que satisfacer los anhelos de justicia de la gran mayoría de la población, que vive una existencia difícil y encogida, muchas veces miserable”.

«Una minoría vive agazapada en la gran propiedad territorial, en los bancos y en los negocios industriales que se realizan con el amparo directo del Estado, ha obtenido grandes provechos, explotando la debilidad nacional y enriqueciéndose.

«La existencia de cientos y cientos de miles de trabajadores parados y el hecho de que enorme multitud de jóvenes, de todas las clases y profesiones, se encuentran sin tarea firme y alegre, es, entre otros, uno de los síntomas que más contribuyen a empavorecer el drama actual de la Nación».

Dijo muchas cosas que se reclaman todavía. Era un falangista.

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