lunes 08 de junio de 2020 - 12:00 AM

“Redondo y colorado...”

Los pulmones rosados de Duque tratan de darnos aliento para vivir estas dificultades. Pero no le alcanzan esos alientos para levantarnos el ánimo y levantar al país
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Redondo y colorado como un queso”, dijo Garcilaso. Sin haberlo visto, dio la definición del presidente Iván Duque. El mismo que parece estar acostumbrándose a gobernar por decreto y a presentar su programa de televisión. Los pulmones rosados de Duque tratan de darnos aliento para vivir estas dificultades. Pero no le alcanzan esos alientos para levantarnos el ánimo y levantar al país.

El Presidente duerme bien, completamente alejado de esa vida del colombiano común, mientras 17 millones de pobres tienen pesadillas porque no les alcanza la plata. Duerme bien su vice y sus ministros como el de Vivienda que a nivel de arriendos ha sido desastroso, el de Hacienda es un peligro, el de Trabajo hace normas contra la ley, el de Agricultura ejecutando recursos sin control y Educación manda a los niños a los colegios de forma irresponsable. Aunque viajan, “les falta mundo y uso”, como decía Bolívar.

Es impresionante que sus medidas solo beneficien a los bancos, mientras las “banderas” de la justicia social tan pregonadas por los partidos políticos solo están desplegadas en el discurso y no en la práctica. La violencia política va en aumento y la no política también, mientras el Gobierno central despilfarra.

Nos hicieron creer que Duque era como la emulsión de Scott y que era un Presidente preparado y con carácter, pero el 71% de los colombianos ya saben que un señor así no es el indicado para una situación así.

Algunos optimistas (sobre todo los banqueros) creen que esto cambiará, pero la reforma laboral que está planeando el Gobierno es perversa al establecer trabajos por horas.

El campo, entre tanto, abandonado. Los subsidios no van a quienes lo necesitan. Y ahora las tropas americanas entran sin pedir permiso al Congreso. Pobre país.

Nota: en Europa cuando intervienen los bosques no colocan cemento, ni hierro, ni luz, para no alterar la vida animal y sus ciclos, pero aquí, en los Cerros Orientales parece que no va a ser así. No han socializado. ¿Quién conoce realmente el diseño y sus alcances? ¿A quiénes beneficia esta intervención que viene con carretera y todo? Toda obra tiene una finalidad y unos interesados y como esta es pública nos deben una explicación.

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