lunes 24 de agosto de 2009 - 10:00 AM

Sucre

Cuatro disparos sonaron entre los robles de Berruecos que dieron en el blanco. Iban por Sucre ('el rival de mi gloria, decía Bolívar), lo alcanzaron los disparos hechos por Sarria desde la sombra (que una vez castró a un pretendiente de su mujer), ese Sarria que murió en Piedecuesta, debe ser un antepasado del Sarria de la monita 'retrechera'. Con la muerte de Sucre, se iniciaba la impunidad en Colombia. Nada más ni menos. Se iniciaban las muertes sin respuestas ni culpables. Miles de muertos y de desaparecidos.

Lo de Sucre, dicen, fueron los tinterillos de Bogotá 'hambrientos de una comisión', las 'hienas' dedicadas a pelearse los restos, los hijos de Bolívar renegando de su padre. Los enemigos de Bolívar, lo eran también del Mariscal. 'Que no pase de Pasto el maldito cumanés' porque 'cada gallo quiere su muladar', cada uno quiere ser dueño de la patria, cada mandamás se disfraza de demócrata para adueñarse de los que sea, de las tierras, de los dineros, de los cargos, de todo, hasta de la vida. Así no más.

El Mariscal iba para Quito a alejarse de la perfidia, de la ingratitud, de la traición, de la política como se practicaba en ese tiempo y todavía se practica. 'No me ponga más oficio General porque tengo el alma arrugada y quiero ver a mi hija Teresita'. Después de su muerte, de su asesinato, esta niña fue dejada caer desde el segundo piso de su casa en Quito por el general Barriga, el nuevo esposo de Mariana, marquesa de Solanda y Villarrocha. Destino cruel y trágico.

Pero eso no es todo, Sucre, el Mariscal de Ayacucho, el heredero de Bolívar estaba condenado desde siempre por su asenso rápido y porque había llegado demasiado lejos y 'demasiado pronto', era el 'hijo de Bolívar', al que los mismos que habían 'hermanado en las gesta contra los españoles', ahora crucificaban el 'Redentor y se disputaban su herencia'. Ese Sucre detestaba cada vez más los destinos públicos y es 'invencible el fastidio que ellos me causan'.

Después de la muerte de Sucre en manos de villanos, Colombia se despedazó y Colombia terminó en manos de políticos inescrupulosos que han seguido gobernando con mentiras, con héroes falsos y pidiendo comisiones como pidieron comisiones con el empréstito inglés de treinta millones de pesos, como lo dice Mauricio Vargas, en su libro 'El Mariscal que vivió de prisa'

Vinieron más muertes y más impunidad: Uribe Uribe, Gaitán, Galán, Carlos Pizarro, Antequera, jueces, magistrados, ministros, ciudadanos comunes y corrientes que han engrosado los asesinatos sin justicia de miles de colombianos por cuenta de mentiras y de políticos inescrupulosos y tinterillos que sobreviven entre la burocracia y la traición para no hablar de la realidad.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad