lunes 23 de marzo de 2020 - 12:00 AM

Tiempo de líderes

¿Tienen previsto en el caso de Bucaramanga cómo ayudar a los que viven del día a día? Ahí es donde debe aparecer el liderazgo que se reclama.
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La historia nos dice que hay líderes para tiempos de crisis y líderes para tiempos de paz. Churchill era uno de los primeros y Adriano era uno de los segundos. Duque, ¿de cuáles será? Usted dice lector. El presidente de Colombia ha reaccionado cuando ya era muy tarde.

No hay que ser epidemiólogo. Desde la época de Dante la gente se iba para el campo a pasar las pestes o se confinaba, como los judíos, que se aseaban, a diferencia de los cristianos.

La comunidad científica reclamaba medidas drásticas y el gobierno, con su vicepresidenta y su ministra del interior, parecían desconectados. No obstante, este virus se propaga demasiado rápido y al fin tuvieron que aceptar. Los científicos serios de todo el mundo (no Patarroyo), estaban alertando de la peligrosidad y contagiosidad hace mucho.

El poder político tiene que atender no solamente la pandemia, sino el hambre y la violencia que de ella se desprende. Lo previó el presidente del Salvador, que prometió pagar a los hoteles y restaurantes la comida que produzcan para el sector más pobre.

Nuestra ciudad no se escapa a esta realidad porque el 52% por ciento de las personas trabajan en la informalidad. Ellos se preguntan qué van a llevar a sus hijos y a sus familias que están encerrados, desinformados y muchas veces con enfermedades preexistentes.

¿Tienen previsto las autoridades el control en las cárceles, que ya se amotinan? ¿Y el ejército y las comunidades religiosas? ¿Tienen previsto en el caso de Bucaramanga cómo ayudar a los que viven del día a día?

Ahí es donde debe aparecer el liderazgo que se reclama. Le damos apoyo al alcalde Juan Carlos Cárdenas para que se adelante a los acontecimientos. Sus asesores deben buscar recursos inmediatos.

Se dice, por ejemplo, que hay que aprovechar las utilidades del Acueducto y de otras instituciones para no dejar a miles de personas sin llevar el pan a la casa.

Se puede ver que el futuro próximo será difícil. Como dice el filósofo italiano Alessandro Baricco, esto es un ensayo general de los que se avecina en los próximos 50 años. Por eso hoy hay que cambiar de rumbo.

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