Así han denominado la administración de nuestro joven mandatario. Quienes nos integramos en su campaña sabíamos que sería un gran dirigente por la calidad como persona y su preparación académica. Durante el ejercicio de la política tuvimos la oportunidad de escucharlo y conocer sus propósitos.No nos equivocamos con la elección. Se trata de todo un caballero de vestir bien, con léxico apropiado y cortés. La presentación de un mandatario dice mucho porque es el representante de la sociedad. El uso de la corbata indica seriedad, pulcritud y además heredero de la diplomacia a la cual perteneció en su paso por el Consulado de Colombia en Chile. A nuestro joven mandatario le corresponde ahora luchar con nuestra topografía que azota despiadadamente las regiones. Las vías son lamentables, no obstante que su antecesor Horacio Serpa Uribe hizo factible mantener a nuestro departamento comunicado. Lamentablemente el invierno acabó con todos los buenos deseos y proyecciones. Nuestra topografía agreste, una de las más difíciles del país, no permite que una obra perdure. Nos satisface saber que Richard está interesado en continuar los planes viales tan necesarios para el desarrollo de las pequeñas poblaciones aisladas y desposeídas. La situación de nuestra cadena montañosa y la inestabilidad de los terrenos hacen que ningún presupuesto alcance para realizar y mantener las vías en óptimas condiciones. El primer año de gobierno le da un visto bueno al mandatario. Richard, es un hombre leal. Creemos que debe divulgar su gestión para que la ciudadanía esté enterada del funcionamiento de su gobierno. La costumbre de contar con mandatarios maduros en la política nos hacia temerosos de que un hombre muy joven como el mandatario no fuera capaz de domar a los curtidos políticos que todo lo quieren. No obstante, ha sabido sortear los problemas sin angustias. Es una persona ecuánime, respetada y sencilla. Le auguramos éxito en lo que resta de su mandato.