martes 31 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Edmundo Gavassa Villamizar

En los 400 años de Bucaramanga

Sobre el tema de los servicios públicos, no hay duda que Bucaramanga le debe a la iniciativa privada sus excelentes empresas. La energía, el acueducto y el teléfono, por ejemplo...

Una hermosa recopilación de libros publicados sobre nuestra amada ciudad es el regalo que hace las UIS a los bumangueses con motivo de su aniversario de fundación. Es un compendio que aglutina muchos temas que ya conocíamos y otras tesis que llegan sobre la creación o inicio de la urbe. Bien lo dice el Sr. Rector en el prólogo: “En una continua mirada de todas las cosas, debe el historiador aislar algunos aspectos que quiere investigar para luego exponer su resultado ante sus oyentes y lectores. Esta arbitrariedad, dictada por la necesidad que impone nuestra limitación intelectual y de medios, solo nos deja con una selección personal, o la de nuestra tribu, y, por ello, la historia parece ser la menos científica de las ciencias, porque su método de selección arbitraria de temas no está garantizando ni universalmente aprobado.”

Sobre el tema de los servicios públicos, no hay duda que Bucaramanga le debe a la iniciativa privada sus excelentes empresas. La energía, el acueducto y el teléfono, por ejemplo, fue el entusiasmo de valerosos ciudadanos que con su propio peculio lograron construirlos. Interrogado personalmente el Dr. Martín Carvajal Bautista, fundador principal de la entonces Compañía del Acueducto de Bucaramanga, nos relató en su casona “Rosa Julia”, situada en la entonces parte alta de la ciudad. “A mi consultorio llegaban los niños con dolores estomacales y enfermedades que a la postre resultaron ser causadas por la mala calidad de agua que se consumía en la ciudad”. Con un grupo de ilustres bumangueses, crearon el hoy extraordinario acueducto.

Como lo dice el Rector, “es imposible abarcar todos los temas o profundizar en los mencionados. Es solo una selección del criterio de quienes organizaron la publicación.” Poco a poco iremos complementando nuestra historia comarcal con lo que va apareciendo en viejos y olvidados anaqueles que por fortuna algunas familias aún conservan y que tímidamente permiten conocer.

Por nuestra parte agradecemos haber tenido en cuenta tres de nuestras publicaciones. En 1988 le rendimos un homenaje escrito a la Escuela de Artes y Oficios de Bucaramanga, por cumplir cien años de su creación. Esa institución fue el inicio de la UIS.

Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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