martes 10 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Extranjeros en la UIS.(8)

Algunos distinguidos profesores universitarios se dedican a labores que nunca imaginaron y que tienen que realizar por falta de plazas suficientes. Bucaramanga, como antaño, le abre los brazos a todos

Todo el formato científico sobre el cual creció la Universidad Industrial de Santander fue sabia obra de los extranjeros que llegaron a Santander. Rendimos homenaje a tantos amigos que de una u otra forma tuvimos relación de amistad y compañerismo. Guido Burzi, Bernard Kunsel, Federico Mamittza, pianista que daba conciertos muy aplaudidos en los teatros de la ciudad. Federico Wymayer, Martín Lutz, Otto Ringgheim, Gunter Trapp, Dieter Trapp, Emst Massar, Antonio Caseeiello, Paolo Lozza, Bartolo Serafini, Rodolfo Low Maus, quien fuera posteriormente uno de los grandes rectores de la época.

Sergio Báez Marrero, Ladrón de Guevara, Ladrón de Cegame, José Montilla, Lázaro Morera, Ramón Oliu, De las Heras, Juán Ramírez Muñoz, Juán Luis Faura, Luis Grech, Manuel Julivert, Pérez de Moral, Oreste Popescu, Joseph Boehm, Hem P. Stuwe, K.W.Vohdin, Harold Dickinson, Harry Booths, Arthur Gropen, John A. Fitzpatrick, Claude J. Willard, Jorge Gau, Bernard Maurice Sanson, Jacques Viste, Rafael Muñoz Candelario, Ernesto Colón, Bernard de Jong, Johei Hashimoto, Alfonso Perccuoco, Mahaligam, Antonio Sagrario Rocafor, Werner Kuenzel, Jacob Seis Engel, Whinlem Spachovsky Ryvola, Francisco Cozza D´Onofrio, Earle Van S. Richardson, Gregorio José Sabater y Agustín Motilla Martin.

Posteriormente, con la Fundación de Forjas de Colombia , llegó a la ciudad un grupo de extranjeros provenientes de Alemania e Italia. Se trataba de ingenieros y técnicos que vinieron a realizar el montaje en la planta en el área del Café Madrid. Terminado el trabajo, regresaron a sus países de origen.

Con motivo de las dificultades políticas de Venezuela, la ciudad se ha visto invadida por numerosos vecinos que vienen en busca de un mejor porvenir. Un reducido grupo de profesionales se ha vinculado a nuestras empresas y han sido bien acogidos por nuestros connacionales. En las calles vemos integrantes de las grandes orquestas venezolanas, tratando de sobre vivir. La pandemia, que nadie la imaginaba, ha obstaculizado el mejor cumplimiento de las obligaciones internacionales de acogimiento. Algunos distinguidos profesores universitarios se dedican a labores que nunca imaginaron y que tienen que realizar por falta de plazas suficientes. Bucaramanga, como antaño, le abre los brazos a todos, sin distingos de raza, color o religión.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad