martes 13 de agosto de 2019 - 12:00 AM

In memoriam

Hay quienes aún creemos que todo tiempo pasado fue mejor. Sin embargo, la tecnología nos arrebata el pasado y nos lleva a un mundo nuevo.
Escuchar este artículo

Hemos recibido la Oración Fúnebre, escrita y recitada por Eduardo Durán Gómez en la Academia Colombiana de la Lengua, con motivo del fallecimiento de nuestro inolvidable amigo Don Jaime Posada. Merecía el recordatorio y mucho más, fue un virtuoso de las letras y su memoria perdurará por mucho tiempo.

Contraste grande con nuestro medio en donde resolvimos no reconocer a nuestros amigos y compañeros cuando cambian de estado físico a espiritual. Después de toda una vida en franca camaradería intelectual, nos olvidamos por completo de esos seres que tuvimos tan cerca al corazón.

Me refiero a quienes se han ido y hemos olvidado por completo. La eliminación de las sesiones fúnebres las extrañamos porque en ellas se recordaba a quienes fueron personas muy nuestras y comprometidas con las instituciones culturales. Cito a Cristóbal Acosta Torres, español, académico de verdad, conocedor de la historia universal, quien le dio vida a la Academia de Historia con sus magistrales intervenciones; a Ramiro Blanco Suárez, Antonia Cardozo Serrano, Abdón Espinosa Valderrama, María Susana Gómez Bohórquez, Roberto Harker Valdivieso, Vicente Landínez Castro, Aída Martínez Carreño, Hernando Pardo Ordoñez, Armando Puyana Puyana, Pedro León Reyes Gutiérrez, Hernando Reyes Duarte, Óscar Rodríguez Naranjo, David Rueda Méndez, Roberto Serpa Flórez, Rafael Serrano Sarmiento, para citar algunos.

La gratitud la ofrece la Academia de Historia con una sesión en la que se invita a los familiares y amigos a recordar al compañero de todos los tiempos. Ahora todo ha cambiado, el modernismo nos ataca por todos los frentes, hasta llegar a olvidar a los compañeros de ayer. Eso está sucediendo en todo, nadie va a un novenario, otrora de gran importancia social. Las fiestas de gala con el uso del saco-leva, el frac o el smóquin también desaparecieron como por encanto.

Hay quienes aún creemos que todo tiempo pasado fue mejor. Sin embargo, la tecnología nos arrebata el pasado y nos lleva a un mundo nuevo.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad