martes 01 de octubre de 2019 - 12:00 AM

La Cátedra “Armando Puyana Puyana”

nunca se doblegó y jamás permitió que dineros de dudosa procedencia llegaran a solucionar las eventualidades propias del negocio inmobiliario
Escuchar este artículo

Con el fin de llenar un vacío y de promover nuestra historia patria, la UNAB creó hace más de dos décadas la Cátedra “Armando Puyana Puyana”, quien fuera Miembro Honorario de la Academia de Historia de Santander. Corresponde ahora al también Académico Christian Mora Padilla llevar las riendas de tan benemérita idea que cada vez reúne a un numeroso grupo de intelectuales, para escuchar diferentes temas, tratados por eruditos de la región.

La actividad empresarial convirtió a Armando Puyana Puyana en un eximio dirigente de la ciudad. La construcción tuvo en él un destacado promotor hasta convertirse en el verdadero motor del progreso urbanístico de la urbe. Convirtió a Bucaramanga en una ciudad moderna, dinámica y coherente. Las urbanizaciones construidas por su firma han contribuido decisivamente en la estética de una nueva ciudad.

Armando fue un liberal doctrinario. Participó en las campañas presidenciales de Lleras Restrepo, López Michelsen y Virgilio Barco Vargas. Siempre estuvo al lado de los principales dirigentes liberales de la ciudad, como Alejandro Galvis Galvis, Gustavo Serrano Gómez, Abdón y Augusto Espinosa Valderrama, Hernán Gómez Gómez y una lista interminable de copartidarios. Su gran amigo fue el entonces Director de El Tiempo Don Roberto García Peña.

También incursionó en el periodismo como columnista de Vanguardia Liberal y el diario capitalino El Tiempo. Sus artículos describían especialmente problemas de Bucaramanga, análisis económicos y algunas veces temas políticos.

No obstante las dificultades que se presentaron en la economía del país, nunca se doblegó y jamás permitió que dineros de dudosa procedencia llegaran a solucionar las eventualidades propias del negocio inmobiliario. Quienes lo conocimos guardamos el más grato de los recuerdos. A pesar de su marcada seriedad era afable, cariñoso y poseedor de un gran Don de Gente.

Le rendimos justo homenaje a su memoria y que esta Cátedra perdure por los tiempos. Su vida es ejemplo para las nuevas generaciones.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad