martes 19 de abril de 2022 - 12:00 AM

La “farsa” indígena

Fuerzas oscuras son las encargadas de manejar a los líderes de los Emberá. Las demás etnias cumplen con sus deberes, están en sus resguardos trabajando, lo que no hacen sus colegas que hacen el ridículo pidiendo limosna y borrachos bailando en los barrios de Bogotá

Asiduo escucha que soy del programa Nocturna RCN, dirigido por Julián Parra, me sorprendió gratamente, como siempre, con las entrevistas que realiza a la media noche. Esta vez se trató de una líder social, indígena, que puso al descubierto lo que muchos suponíamos. Sin pelos en la lengua, modismo popular, describió las anomalías que se presentan en alguna etnia nacional. Se trataba de los Emberás, que según la entrevistada, son manipulados por fuerzas ajenas a su cultura.

Las marchas que hicieron el año pasado, el vandalismo, la toma de parques, la no rendición de cuentas, el silencio frente a las tierras que poseen y muchas otras cosas, las dejó al descubierto. Se trata de una abogada que conoce a cabalidad la problemática indígena, razón que la acredita para denunciar, porque además, conoce las leyes indígenas y las colombianas ya que se trata de una profesional del Derecho y de origen ancestral.

Fuerzas oscuras son las encargadas de manejar a los líderes de los Emberá. Las demás etnias cumplen con sus deberes, están en sus resguardos trabajando, lo que no hacen sus colegas que hacen el ridículo pidiendo limosna y borrachos bailando en los barrios de Bogotá. Con claridad explicó y detalló los millones de pesos que los Emberá reciben, sin que nadie los usufructúe, solo los dirigentes que a la postre son manipulados por agitadores profesionales.

Esa etnia viene siendo utilizada para el chantaje, la mala conducta, costumbres extrañas y como si fuera poco pretenden hacer la justicia como propia. Muy interesante que alguien de su misma ralea le cuente al país las porquerías que se ciernen en el interior de esa organización que por su mala conducta, desacredita a los demás que si cumplen con las normas y la ley colombianas.

Se basan en tener ciertos privilegios que a la hora de la verdad no los tienen porque vivimos en un país de leyes y esas leyes son para todos por igual. Admiro la valentía de la abogada que denunció públicamente a los Emberás que están bajo el yugo de una minoría que se ha adueñado de su grupo étnico.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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