martes 22 de marzo de 2022 - 12:00 AM

Llegan más inmigrantes. (7)

El apellido Puyana, con su inconfundible etimología española, hunde las raíces ancestrales del primer inmigrante en Irlanda cuando la familia emigró a la península durante el reinado de Isabel l y las pasiones religiosas y políticas impedían el sosiego.

En 1925, cuando se iniciaba el montaje de la primera fábrica de textiles Franco-Belga, arribaron a San José de Suaita, a lomo de mula, dos jóvenes inmigrantes que tenían sueños de amor y varias experiencias de felicidad. Adolfo Bergsneider Laurens, nacido en Amsterdam, Holanda en 1901 y su esposa Margarita Mahieu, quien había nacido en Amberes, Bélgica en 1905, se integraron entonces a la historia de Santander.

El apellido Puyana, con su inconfundible etimología española, hunde las raíces ancestrales del primer inmigrante en Irlanda cuando la familia emigró a la península durante el reinado de Isabel l y las pasiones religiosas y políticas impedían el sosiego. Irlanda fue la patria de los O´Farell. Uno de ellos, Don Francisco Ambrosio O´Farell quien llegó a Santander en 1702, se convirtió en nobilísimo tronco de los Puyana.

Más que un inmigrante, el Papa Juan Pablo ll, fue un peregrino de Polonia que nos honró con su presencia el 6 de julio de 1986. El convirtió a Bucaramanga en capital del mundo católico. Sin duda la presencia del Pontífice constituyó el más significativo acontecimiento bumangués en 387 años, primero como aldea de indígenas y luego como una ciudad sobre la cual se abrieron los ojos de millares de creyentes. El entonces Gobernador de Santander Dr. Álvaro Cala Hederich, me hizo el honor de designarme como Jefe de Prensa de la visita papal. Para atender los 500 periodistas que vinieron de todas partes del mundo, se utilizó el Coliseo del entonces aeropuerto Gómez Niño, el mismo número de escritorios, teléfonos y máquinas de escribir; no existía los modernos sistemas de comunicación actuales.

Bien avanzado el tiempo, después de la fundación de la Escuela de Artes y Oficios en 1888, Bucaramanga organizó el Instituto Técnico Dámazo Zapata que proyectó el segundo intento de capacitación científica en profesiones intermedias. Fue su rector el español Julio Álvarez Cerón, científico de incontrastable personalidad. Todos reconocieron en él a un sabio educador y a un grande amigo de Colombia. Varias generaciones formadas con sus aciertos todavía certifican la bondad de sus enseñanzas. Posteriormente, nombrado Rector de la UIS. ¡Santander, tierra de inmigrantes!

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad