martes 03 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Los partidos tradicionales

Hoy, con el crecimiento de la población es difícil conocer de cerca a los candidatos. Por fortuna los medios de comunicación ayudan a suplantar la plaza pública por el celular

Con beneplácito vimos los resultados de las elecciones legislativas que muestran un repunte de los gloriosos partidos liberal y conservador. La proliferación de partidos, son para obtener provecho y sacarle al erario grandes sumas de dinero por el famoso reintegro de votos emitidos.

Las dos colectividades deben ser las rectoras de la opinión pública y que al igual que otros países, aglutinan a todos los votantes. No se justifica la proliferación de nuevas tendencias cuando todas se pueden canalizar en dos grandes fuerzas. Hoy, recordamos los líderes de nuestra ya lejana juventud; sin ayuda oficial recorríamos los barrios de la ciudad y los pueblos, haciendo campaña para quienes pretendían el favor de los votantes.

Los nombres de los políticos de entonces, ya desaparecidos, los recordamos con nostalgia, fueron personas de las más altos calidades y de comprobada honorabilidad que nunca ofrecieron dinero a quienes con fervor escuchaban sus discursos en la plaza pública.

La tecnología que gozamos para bien, no existía, razón que nos obligaba a recorrer, muchas veces a pie, los recónditos sitios de nuestra vieja Bucaramanga. La honestidad, la pulcritud y la sinceridad de los dirigentes eran prenda de garantía para la ciudadanía que presurosa corría a las urnas para depositar su voto.

Sin embargo, hubo excepciones, a lo lejos del tiempo alcanzamos a recordar la contienda política de desavenencia partidista. En los parques hacían fila los incautos campesinos que traían de los pueblos circunvecinos para, con cédula en mano, votaran por el candidato que les imponían los gamonales.

Hoy, con el crecimiento de la población es difícil conocer de cerca a los candidatos. Por fortuna los medios de comunicación ayudan a suplantar la plaza pública por el celular. Nunca imaginaron nuestros antepasados las comodidades que nos trae el descubrimiento de los nuevos medios de comunicación.

Estamos ahora preparándonos para el final de la contienda. Colombia tiene que elegir una persona pensante, responsable, sería que lleve en alto el nombre de nuestro país en los foros internacionales. Solo a Nikita se le permitió quitarse los zapatos en la ONU, su prestigio y liderazgo se lo permitía. Viva Colombia, vote con criterio nacionalista.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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