martes 20 de agosto de 2019 - 12:00 AM

Por aquí pasó Bolívar

En la penumbra, la obertura con Pueblito Viejo de José A. Morales, con arreglo de Guillermo Gordillo. De ahí en adelante todo fue fiesta...
Escuchar este artículo

Una suave voz femenina, emanada del Teatro Santander, nos invitó a la celebración del Bicentenario de nuestra Independencia. Se trata de la vinculación del teatro con nuestra gesta libertadora. Al llegar al teatro nos sentimos como en los mejores del mundo. Dos apuestos jóvenes nos abrieron las puertas del vehículo y nos dieron la bienvenida.

En el vestíbulo, dos hermosas damas nos solicitaron las boletas y nos condujeron a una escalera de caracol, con escalones en brillantes mármoles que parecían iluminados por las estrellas del firmamento. Recepcionistas por todas partes ofrecen saludos, mientras nos sorprende ver los vestigios del viejo teatro, semejan el coliseo de Roma. Recuerdo de nuestra época de jóvenes cuando asistimos a los matinales con saco y corbata, indispensables.

Una agraciada acomodadora nos condujo hasta la butaca reservada, no obstante, no queremos aprender a respetar la numeración. Advertencias al público, antiguamente se solicitaba no fumar: ahora se pide no comer dentro del recinto. En la penumbra, la obertura con Pueblito Viejo de José A. Morales, con arreglo de Guillermo Gordillo. De ahí en adelante todo fue fiesta, el corazón palpitaba en una mezcla de nostalgia y sentimientos, de recuerdos y evocaciones.

El concepto y dirección artística estuvo a cargo de Ana María Fonseca Núñez, una joven artista dedicada a la interpretación e investigación de la música antigua. La escenografía y dramaturgia de Phillipe Legrer, presentó un vestuario de primera calidad y la iluminación y efectos fueron impactantes.

Todos los grupos fueron excepcionales; los Gaiteros de San Jacinto, cautivaron la audiencia. Requintos, marimbas, guitarras, tiples, bandolas, acordeón, cuatro y arpa, nos dieron un paseo por Colombia y la Provincia de Vélez; bambucos y torbellinos. La Banda Sinfónica Juvenil de EMA, nos dejó la más grata impresión.

Una velada semejante sería el comienzo para conocer nuestro territorio y asi disfrutar la riqueza musical de Colombia, que desconocemos. ¡Viva la fiesta!

Otras columnas
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad