martes 19 de enero de 2021 - 12:00 AM

Triste despedida...

Alejandro nos ha dejado un inmenso legado, sus ejecutorias, sus iniciativas, su sapiencia, su generosidad, su capacidad creadora y su incansable trabajo, son una guía para las nuevas generaciones que ven un ejemplo de tenacidad.
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Los rayos tenues del crepúsculo que cobijaba la ciudad, penetraron celosamente por entre las ventanas donde albergaban al moribundo que estaba aferrado a su tierra natal. Era la parca que venía definitivamente para arrebatarle su existencia. Con arrogancia santandereana caminó hasta el último momento las claridades distantes de su geografía irisada.

Desde los tiempos sonoros de nuestra juventud, arreció su decisión de emprendimiento y con la misma intensidad su policroma fantasía. Aún no se han ahogado los recuerdos, donde las sombras de la noche, fueron testigos mudos de las campañas políticas de su padre en las zonas marginales de la urbe; sigilosos lo acompañábamos.

Fuimos becarios de la SIP y fue entonces, cuando transformó el minúsculo diario en la gran empresa periodística. Inolvidables paseos en su Ford; albergados en los estribos por falta de espacio. Era 1958 cuando llegamos a esta casa y desde entonces, sin cesar, esta columna nunca ha desfallecido.

El éxito de Alejandro en su vida, estuvo precedido de una actitud, de un deseo de lucha, de una voluntad insustituible de transformación y evolución. La ética, factor indispensable para lograr la victoria.

La vida se ha esfumado y la nostalgia nos acompaña con frecuencia, el confinamiento nos ha separado de todo y no volvimos a ver al amigo que desde la niñez hasta la madurez, fue nuestro incondicional aliado.

Alejandro nos ha dejado un inmenso legado, sus ejecutorias, sus iniciativas, su sapiencia, su generosidad, su capacidad creadora y su incansable trabajo, son una guía para las nuevas generaciones que ven un ejemplo de tenacidad.

Retroceder en el tiempo es volver a vivir la adolescencia, retornar a los días felices, a la inocencia perdida y a un futuro soñado. ¡Quién pudiera volver a ser joven, para retornar al colegio y vivir el pasado!

Para Clarita y su prole nuestro afecto y en el mármol frío de su tumba los claveles rojos de su partido Liberal.

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