viernes 08 de mayo de 2020 - 12:00 AM

Al gobernador Aguilar

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Columna de
Eduardo Durán

Celebro que el gobernador Mauricio Aguilar haya dispuesto que las multimillonarias inversiones para parques turísticos quedaran aplazadas para una mejor oportunidad, una vez concluya la pandemia del Covid-19, y por supuesto, sus nefastos efectos.

Pero quisiera llamar la atención, sobre la necesidad que existe de mirar el futuro del Departamento, mas allá de una opción turística y desde el punto de vista de las prioridades, y concretamente desde la óptica del desarrollo económico, que es el que le permite a la región generar empleo, repotenciar la producción y crear instrumentos de competitividad dentro del contexto nacional.

El jueves de la semana pasada la ministra de Transporte anunció el cierre financiero para la doble calzada a Neiva, con este anuncio, las capitales que contarán con esta valiosa herramienta son, además de ésta: Medellín, Cali, Barranquilla, Santa Marta, Cartagena, Manizales, Pereira, Armenia, Ibagué, Villavicencio y Pasto. ¿Y Bucaramanga? No; nuestra capital fue atendida con un contentillo, después de estar programada la doble calzada Zipaquirá-Barbosa-Bucaramanga-Cúcuta, y ahora se ha dispuesto que solo se harán obras de mantenimiento a la actual calzada, con la construcción de unos tramos de carril de adelantamiento.

Como quien dice: nos han dejado en el patio de atrás. 12 capitales de departamento gozarán de esos beneficios ¿y no dizque Bucaramanga era la quinta ciudad del país y el centro del Oriente colombiano?

A su vez, ya está en pruebas el ferrocarril que une la mayor pate del territorio nacional y que pasa por el Magdalena Medio para llegar a la Costa Atlántica, y sin embargo no figura la rehabilitación del tramo Bucaramanga-Barrancabermeja, en donde sería la oportunidad para llevarlo hasta Piedecuesta y de paso estructurar un tren de cercanías que movilizara además de carga, todos los pasajeros entre Piedecuesta, Floridablanca y el norte de Bucaramanga, constituyendo una alternativa real de movilización rápida y masiva de pasajeros, tal como lo tienen ya definido Bogotá, Medellín y Cali.

El ferrocarril le permitiría a la región mover grandes cantidades de carga a muy bajo costo, con la posibilidad además de colocarla en el río Magdalena, en donde adicionalmente son mucho menores los costos de movilización.

El gobernador Aguilar es una persona joven, que apenas comienza su mandato y tiene aquí una enorme oportunidad para pasar a la historia, proyectando al Departamento hacia el verdadero desarrollo, y de paso asegurando el futuro para las actuales y próximas generaciones.

Pensar en grande debe ser una cualidad insustituible de la clase dirigente. Los que actúan en esa dirección serán sin duda los ganadores, y aquellos a los que siempre recordarán porque supieron ser superiores al parroquialismo y a la pequeñez.

En ese propósito es necesario convocar y comprometer a toda la clase dirigente: a los parlamentarios y a todos los que tengan influencia en la opinión pública. Aprendamos de Antioquia, en donde todo lo grande que se han propuesto, lo han conseguido.

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