viernes 08 de enero de 2010 - 10:00 AM

El desarrollo a partir del segúndo centenario

El historiador Emilio Arenas, en su interesante libro que acaba de publicar con el nombre de 'Payacuá' en donde nos habla de la fundación de las principales ciudades de los santanderes y de la manera como fue asomando el desarrollo en la región, nos recuerda que fue a partir de 1955 cuando se dio inicio a una era de evolución en lo económico y cuando fue posible materializar las vías de comunicación que dinamizaron el comercio y se abrió una puerta de salida a los principales productos que elaboraban las distintas poblaciones de la región.

La comunicación terrestre con Pamplona y Cúcuta, con San Vicente de Chucurí, con Barrancabermeja, con Ocaña y con las poblaciones de la Costa Atlántica se sumaba a la navegabilidad del Río Magdalena y al funcionamiento del ferrocarril que llegaba a Barbosa, que comunicaba a Bucaramanga con Puerto Wilches y de ahí al centro y norte del país, con otra línea que desembotellaba a Cúcuta, todo en un transporte multimodal con las mejores perspectivas para el desarrollo regional. Pero después vino la decadencia y dejamos acabar no sólo la navegabilidad del Río Magdalena, sino también el ferrocarril, quedando la opción más costosa de transporte que fue la de carretera.

A la par, nuestras vías terrestres no se modernizaron a la velocidad que se necesitaba y hoy apenas, cuando estamos próximos a iniciar el camino para el tercer centenario de la Independencia, estamos pensando en tramos más ventajosos con el arribo a la modalidad de la doble calzada, que es lo que hace ágil y económico ese medio de transporte.

Este análisis nos pone a pensar en lo que debe ser la tarea de recobrar el tiempo perdido en esta materia, para que el desarrollo pueda llegar en las proporciones que se requiere, para que la región no siga estando marginada y con los problemas sin resolver, que harán imposibles los esfuerzos para alcanzar una mejor calidad de vida.,

La tarea tiene que estar encaminada sobre la construcción de planes de desarrollo muy concretos, en donde deben quedar definidas de manera clara las responsabilidades de la Nación, los Departamentos y los municipios, con los cronogramas de ejecución muy concretos y con la vocación de seleccionar una clase dirigente que no sea inferior a sus compromisos, para que las obras que se requieren no sigan siendo el sueño de ilusos ciudadanos que ven pasar el tiempo y las generaciones, sin que las soluciones aparezcan.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad