viernes 29 de julio de 2022 - 12:00 AM

Los corredores verdes

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Columna de
Eduardo Durán

Este es el tema que ocupa a todas las grandes ciudades del mundo, que se han dado cuenta de que el incremento desmesurado de habitantes ha ido aparejado de la disminución de los recursos hídricos para atender su población.

Aquí la razón por la cual ciudades como Lima, Perú, tengan a 1,7 millones de personas sin agua potable, con todas las consecuencias que eso genera para la salud pública y para garantizar los derechos fundamentales, y ni hablar de Chile, en donde se han impuesto rigurosos procesos para el uso del agua, pues los veranos que los afectan son cada vez mas intensos y de mayores consecuencias sobre los habitantes. En todo el Continente, se estima que el 26% de la población no cuenta con el suministro de agua en debidas condiciones.

En Colombia nos hemos regodeado del crecimiento acelerado de las ciudades, en donde vemos levantar edificios de todas las dimensiones y la apertura de calles pavimentadas en todos los sectores incorporados al urbanismo, pero hemos sido descuidados en planificar ese crecimiento, teniendo en cuenta rigurosos procedimientos para el uso de la tierra, en donde el factor verde, juegue un papel preponderante.

Las mismas avenidas que en otra época lucían con antejardines y buena arborización, han sido recubiertas de cemento, pues la cultura de las áreas verdes ha desaparecido; seguramente ya no hay tiempo para dedicarse al cuidado de esos espacios, y la ausencia de cultura ciudadana para el respeto a los mismos, hace que terminen en pisos duros o simplemente áreas de tierra pisada.

Los corredores verdes comienzan a distinguir a muchas ciudades, y ya en Bogotá la alcaldía tiene listo su proyecto para convertir la carrera Séptima en uno de esos corredores en donde prime lo verde, no solo para mejorar la estética, sino para recuperar el medio ambiente, traducido en mejoramiento del régimen de lluvias, en calidad del aire y en estabilidad del clima.

Los gobiernos locales requieren que tengan ciertos imperativos dentro de sus compromisos con los habitantes de las ciudades que administran, y este sin duda es uno de ellos, para lo cual se debe trabajar sin descanso en su implementación.

La fundación Participar va a poner en marcha un programa al respecto y vale la pena respaldarlo con el debido entusiasmo.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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