viernes 02 de diciembre de 2022 - 12:00 AM

¿Volverá el tren?

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Columna de
Eduardo Durán

Los gobiernos radicales del siglo XIX concibieron de manera prodigiosa que uno de los instrumentos para lograr el impulso del desarrollo del país era el ferrocarril. Pusieron todas sus baterías para lograr el propósito y efectivamente lo alcanzaron.

El país comenzó a transformarse con la llegada del tren a las ciudades, que encontraron una alternativa moderna, rápida, cómoda y de bajo costo, no solo para transportar pasajeros, también mercancías que el sistema productivo estaba en capacidad de elaborar.

Lamentablemente, mientras durante el siglo XX todos los países se dedicaron a fortalecer este sistema de transporte, en Colombia lo dejamos acabar en medio de un sindicalismo errático que siempre reclamó mejores condiciones laborales, pero nunca exigió la mejoría del servicio que se prestaba; también agregamos que la ineficiencia administrativa lo volvió obsoleto hasta acabarlo definitivamente, sin que se le diera un valor agregado a ese potencial.

Lo que hemos visto después de ese doloroso fracaso, han sido promesas incumplidas, en donde los sucesivos gobiernos han hablado de la enorme necesidad de reconstruir la infraestructura para volver a ofrecer el servicio, pero muy pocas acciones se pudieron concretar, mientras las antiguas vías se las comía la maleza, los rieles los hizo desaparecer la delincuencia y los terrenos de lo que fueron las estaciones los invadieron las construcciones piratas.

Hoy el Gobierno del presidente Petro ha prometido reconstruir el ferrocarril, ofrecimiento que debemos celebrar y que ojalá se cumpla. Nuestro sistema de transporte nunca ha podido avanzar hacia el multimodalismo, no solo porque no tenemos tren, sino porque las escasas vías fluviales desaparecieron como medio de transporte, porque los ríos se llenaron de contaminación y sedimentos y dejaron de ser navegables.

Nuestro sistema productivo requiere entonces de un gran impulso, para que el transporte de mercancías, así como el de pasajeros, puedan contar con elementos modernos y de bajo costo para su movilización.

El esquema que ha anunciado el Gobierno habla de restablecer la red férrea que conecta al Pacífico con el Atlántico, también la intercomunicación de las capitales costeras y las variantes que comunican con Bogotá, Medellín, Bucaramanga y Cúcuta.

Ojalá se cumpla ese propósito, para lo cual habrá que desplegar una logística técnica de las mejores condiciones, implementando un sistema de última tecnología, para que no sigamos cometiendo errores que nos encasillen dentro del atraso y la impotencia, para poder acometer las obras que verdaderamente se requieren.

Acordémonos que el aeropuerto El Dorado quedó pequeño tan pronto se inauguró. El tren tiene que ser un imperativo para el desarrollo nacional. No debe quedar ninguna duda.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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