martes 04 de agosto de 2020 - 12:00 AM

Antes de que sea tarde

Ojalá no caigamos en manos de burocracias multilaterales y de personajes que saben más figurar que actuar. Necesitamos urgentemente lúcidos expertos en negociaciones internacionales...
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Vanguardia expresó en su editorial del pasado 13 de junio, en relación con la vacuna para el COVID-19, que “lo importante no es que haya una vacuna, sino que ella sea tan eficaz que logre detener por lo menos el 95% del brote de COVID-19 a nivel mundial y, además, que esté al alcance de toda la humanidad”. El transcurrir de los días y el estado de las cosas frente a un virus cada vez más desconcertante para la ciencia preocupan.

Es cierto, los avances de la ciencia en relación con tal vacuna han sido importantes en los últimos meses, pero diversos sectores de la información centran sus actividades en la competencia que hay por lograr la vacuna y en materia de vacunas el camino de su desarrollo es sinuoso, de resultados inciertos. Los científicos señalan que antes de 2022 no podrá establecerse la real eficacia de aquellas que están siendo desarrolladas.

Cerca de 150 laboratorios y centros de investigación compiten por lograr tal vacuna. Son muchos, está diseminado el trabajo de la ciencia. Desafortunadamente no se centraron los esfuerzos en 10 o 15 grupos de labor para avanzar más rápido, más certeramente. Se considera que de cada 14 de ellos, solo uno resultará exitoso.

Ya se están haciendo ensayos en humanos, pero nadie sabe cuánto tiempo tardarán tales trabajos en ser exitosos ni cuando, superado ello, serán debidamente autorizadas las vacunas. Menos, cuántas serán realmente eficaces.

Ante inquietudes de comentaristas de opinión, la Casa de Nariño anunció que integró una comisión para trabajar en la adquisición de dosis de vacunas. Hay países que ya van muy adelantados en tal labor.

Estados Unidos adquirió las primeras 300 millones de unidades que vendan AstraZeneca y Oxford y 100 millones de la que produzca Pfizer. Japón hizo cuantiosa compra a Johnson & Johnson; Alemania adquirió acciones del laboratorio Curevac, Brasil compró decenas de millones de dosis. Bastantes países han caminado buen trecho.

Ojalá no caigamos en manos de burocracias multilaterales y de personajes que saben más figurar que actuar. Necesitamos urgentemente lúcidos expertos en negociaciones internacionales, debemos hacer un pool con otros países para lograr buenos esfuerzos colectivos, agilizar la compra de vacunas, su importación y expedir una Ley de vacunas que permita al Estado moverse atinadamente en este crucial momento.

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