martes 04 de mayo de 2021 - 12:00 AM

¿Dónde está el ministro?

El nieto de Anibal Martínez Zuleta puede saber hacer política de canapé, pero no ha tenido dimensión de hombre de Estado, no está conectado con el país...
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Según un añejo brocardo, por el equipaje se conoce al viajero. Esa máxima, aplicada a un Presidente de la República, señala que por las personas que le acompañan en su labor administrativa se sabe si su gestión es atinada o no y si podrá enfrentar airosamente momentos de crisis. Maquiavelo expresa en El Príncipe: “un príncipe prudente debe preferir rodearse de hombres de buen juicio”.

Si se revisa el equipo ministerial de Iván Duque, en el que hay más primerizos de los que fuera menester, hay pocos “hombres de buen juicio”.

Un ejemplo es el ministro del Interior, Daniel Palacios Martínez. Nieto de Anibal Martínez Zuleta, político vallenato de los años 70 cuya gestión como Contralor General de la República dejó tanto que desear, hijo de dos notarios, desde joven ha navegado en aguas internas del uribismo pero a la hora de la verdad se ha mostrado falto de expresión y de don de mando.

Siendo viceministro del Interior fue el enlace entre la Presidencia y el Congreso y en tal labor le “hizo el cajón” a su jefe Alicia Arango. Como ministro, a la hora de la crisis, se ve asustadizo, sin argumentos ni brillo, pese a ser la imagen del gobierno ante el país y llevar el brazalete de capitán del equipo. No se ha mostrado hábil, ni aguerrido oralmente, no es frentero “gallo de pelea” en la arena política, no domina el ambiente nacional.

Un buen ministro del Interior se destaca en una crisis, protege al Presidente, juega el pellejo en la brega política. El nieto de Anibal Martínez Zuleta puede saber hacer política de canapé, pero no ha tenido dimensión de hombre de Estado, no está conectado con el país, le faltan muchas horas de vuelo y hay vientos encontrados.

Una cosa es ser diligente secretario privado de campañas electorales de Álvaro Uribe, manejarle la agenda, saber moverse por los pasillos, pero como ministro le ha faltado sustancia. Estando presente, ha brillado por su ausencia.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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