martes 17 de agosto de 2021 - 12:00 AM

Hasta que pasó lo que pasó...

El problema en que estamos demuestra dos cosas: los electores han sido reiteradamente torpes al elegir alcaldes y a aquellos que han sido ungidos para administrar a Bucaramanga les ha quedado grande el cargo.
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Sí, hasta que pasó aquello que todos sabíamos que ocurriría y que, por lo menos los seis alcaldes que han gobernado a Bucaramanga durante el siglo XXI, uno tras otro, sabían que pasaría pero como las avestruces, cada cual durante su período metió la cabeza en la arena a ver si la “papa caliente” le tocaba al siguiente... y llegó el día en que nos inundaron nuestros propias basuras.

El problema en que estamos demuestra dos cosas: los electores han sido reiteradamente torpes al elegir alcaldes y a aquellos que han sido ungidos para administrar a Bucaramanga les ha quedado grande el cargo. Por eso estamos en las que estamos respecto del sitio final de disposición de las basuras de la ciudad.

De tal estado de cosas hay dos culpables: en primer lugar, los alcaldes que ha habido en las últimas décadas por no haber sido capaces de encontrar solución válida y oportuna al problema y, en segundo lugar, quienes los han elegido. Aquí, a los electores, les fascina elegir a quien no deben, como ocurrió cuando entre Iván Moreno Rojas y Rafael Ardila Duarte y eligieron a Moreno Rojas cuyas andanzas conoce el país, dejando pasar la oportunidad de haber elegido un gran administrador, Ardila Duarte.

El problema de “El Carrasco” estuvo en manos de Iván Moreno, Honorio Galvis, Fernando Vargas Mendoza, Rodolfo Hernández y Juan Carlos Cárdenas, ninguno dio solución oportuna al asunto y la bomba nos estalló en las manos.

De ñapa, a Juan Carlos Cárdenas, quien durante cerca de 20 meses no ha logrado enfrentar atinadamente los problemas de la ciudad, le tocó “semejante chicharrón”. ¡Ay Dios!

En Bucaramanga hasta el bobo Mezclote, si aún estuviera vivo, nos increparía por lo torpes que somos como electores, pero en lugar de divagar sobre ello, debo dedicarme a resolver qué voy a hacer con los desechos domésticos pues nuestros alcaldes han sabido ganar elecciones pero no han logrado gobernar debidamente y las basuras amenazan asfixiarnos.

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