martes 07 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

Irene Vallejo

El libro es una polifonía exquisita, refrescante, que demuestra que cada civilización es una sumatoria de claroscuros... ¿Resultado? Un hermoso tejido de ideas y reflexiones que se transforman en una fábula.
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Su nombre es actualmente la sensación en las librerías por un libro suyo exquisitamente escrito, profundo, ameno de leer: “El infinito en un junco”. En esta obra mágica la autora toma de la mano a los millones de lectores que han adquirido las 40 ediciones que de su libro se han lanzado al mercado, una tras otra, y los sumerge suavemente en un género literario difícil, que en la pluma de muchos es árido, “ladrilludo”, y que en la de esta doctora en Filología Clásica, nacida en Zaragoza en 1979, mágicamente se transforma en una deliciosa fábula narrada con dulzura, transparencia, cual en “Las mil y una noches” hace Sherezada, o Sherazade, o Sheherazade, para mantener despierto, deleitado, embrujado, lelo, noche tras noche, al sultán Shahrian y al igual que este gobernante persa -relato tras relato- adquiere sabia educación, el lector, página a página, adquiere erudición sobre la historia de la cultura, de imperios, escritores, obras literarias y así, millones de personas se han sumergido en la historia de aquello que según Jorge Luis Borges es la creación más asombrosa de la especie humana: el libro, bella extensión de la mano de cada lector que estúpidos publicistas de los avances tecnológicos, romamente, han condenado a muerte, cuando goza de buena salud y tiene fuerza ciclópea. ¿Ejemplo? “El infinito en un junco”.

El libro es una polifonía exquisita, refrescante, que demuestra que cada civilización es una sumatoria de claroscuros, culto a la guerra, violencia, corrupción, contradicciones, incoherencias, pero a la vez, de logros, aciertos, emociones, avances. ¿Resultado? Un hermoso tejido de ideas y reflexiones que se transforman en una fábula.

Este libro nació en las noches, cuando la autora decidió escribir para calmar la ansiedad tras las jornadas de cuidado de su pequeño hijo. En el silencio nocturno tejió hoja tras hoja.

Fenomenal la pléyade de escritoras españolas de nuestros días. Irene Vallejo, Julia Navarro, Rosa Montero, María Dueñas, Dolores Redondo, Elvira Lindo, Maruja Torres, Almudena Grandes, Elisabet Benavent, entre otras.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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