martes 08 de octubre de 2019 - 12:00 AM

Los envases de plástico

Luchar eficazmente en pro del medio ambiente y se-guir con el mo-delo econó-mico que hay implantado en nuestros países es una gran contradicción
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En días pasados, en una alameda de la universidad, varios estudiantes me saludaron y preguntaron mi opinión sobre Greta Thunberg. Sabía que ello sería el comienzo de un largo diálogo y por eso propuse ir a la cafetería más próxima.

Allí, cada cual pidió el refresco que deseaba y mientras comenzábamos a charlar sobre la activista medioambiental, me percaté que de los cuatro, uno había pedido una botella de agua, el otro una gaseosa en envase de plástico, la tercera un café tinto y la cuarta “pasó” pues llevaba una botella de plástico reutilizable para consumir agua. Les miré, tomé conciencia de que todos ellos habían nacido a partir del año 2.000, sonreí y les interrogué sobre si decidíamos hablar de la adolescente sueca o, mejor, de nuestra posición sobre la lucha de ella y nuestras contradicciones.

Entusiasmados, dijeron que habláramos de ambos temas, les escuché y luego, socarronamente, dije: miren la mesa, percátense de en qué están envasadas las bebidas que consumimos, cómo en muchos actos de nuestras vidas hay una gigantesca contradicción entre lo que pregonamos y lo que hacemos. Sobre la mesa solo había botellas y vasos de plástico. Agregué: ¿qué hacemos, seguimos hablando de defender el medio ambiente o tomamos nota de que permanentemente usamos peligrosos “misiles” contra la naturaleza? ¿Cuántos cientos de años duran esas botellas, vasos, platos, cubiertos y pitillos en degradarse?

El uso del plástico es normal y masivo en nuestros días pero las consecuencias de sus desechos en el ambiente y para la supervivencia de las especies es letal. Vivimos en la edad del plástico y no lo sabemos.

Luchar eficazmente en pro del medio ambiente y seguir con el modelo económico que hay implantado en nuestros países es una gran contradicción. Nuestra vida gira es en torno al plástico y ello hace que el discurso en favor del medio ambiente suene a palabras huecas.

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