martes 29 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Señor alcalde,... ¡Será un “fiestononón”!

Señor alcalde, me he enterado que su administración celebrará en forma fastuosa la efemérides de Bucaramanga, que habrá derroche de juegos, ceremonias y sucesos memorables para celebrar sus 400 años de existencia y que quienes quieran sumarse al boato de las festividades, deben inscribirse,... ¡yo me apunto pues el programa será chévere, chalado, estupendo! ...Lástima que Bucaramanga ni fue fundada, ni está bonita.

Señor alcalde, organice un ‘city tour’ para que los millares de turistas que lleguen, conozcan nuestras calles y se ofrezca un jugoso premio al que halle una cuadra sin huecos. Esa atracción, sin par y a los brincos, podría llamarse “paseo de hueco en hueco”.

Alcalde, otro ‘city tour’ turístico debe ser por el “paseo del comercio”, para que los visitantes vivan el desarrollo de nuestra ciudad, se percaten del civismo, disciplina y pujanza de su gente. Les maravillará conocer el lugar de más caos, confusión, peligros y desorden desde la desaparición de Babel.

Otra atracción, que usted ya debe haber pensado, es un paseo por “cuadra picha”. Para los turistas será inolvidable durar horas entre vagabundos, maleantes, vendedores de sustancias que dejan a la gente “play”, borrachos, todo un desorden organizado muy parecido a cuando Nerón incendió a Roma.

Señor alcalde, a los turistas llévelos por las hermosas aceras que hay, tan semejantes a una montaña rusa, entre motociclistas que hacen cabriolas y “canguros”, peatones que huyen para salvar sus vidas y esas faraónicas e inútiles “ciclovias” del ingeniero Rodolfo. ¡Quedarán embrujados!

Señor alcalde, a los visitantes regréselos al pasado por la calle 36, donde en el único carril que hay para automotores, los buses urbanos, como en 1970, paran cada 20 metros a recoger y dejar pasajeros. Esa debe ser la obra cimera de su administración.

El espectáculo central debe ser mostrarle a los turistas el acto de magia que usted y sus antecesores han hecho al lograr que volvamos a hace 400 años, pues en 2022, al igual que en 1622, somos un asentamiento caótico sin Dios ni Ley que clama porque vuelvan el encomendero Páez de Sotomayor y el cura doctrinero Miguel de Trujillo a culturizarnos. ¡Señor alcalde, felicitaciones, estamos alelados, embelesados con su ‘tacita de plata’!

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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