martes 15 de junio de 2021 - 12:00 AM

Vivimos un presente sin futuro

Mientras el gobierno y el statu quo luchan para que creamos tan incorrecta explicación de lo que ocurre, las causas del problema siguen intactas.
Escuchar este artículo

Buen número de periodistas radicados en Bogotá, para “vendernos” la posición del gobierno y del statu quo, resaltan que el estallido social de los últimos 49 días y los bloqueos han causado inmensas pérdidas económicas, sobredimensionando el papel de la economía, dando a entender que ella es lo único que importa y debemos cuidar. ¿Acaso tal explosión social es la causa de la crisis económica? No, es su efecto.

La erupción social es consecuencia de las asfixiantes desigualdades e injusticias económicas y sociales que ha parido el mefistofélico modelo de economía neoliberal seguido por quienes han orientado la economía en los últimos 40 años. ¿Acaso el hambre, la inmensa cantidad de colombianos que son obligados a buscar su sustento en la economía informal, los millares de familias que viven en la pobreza y en la miseria, no son efectos de tal modelo económico? ¿Acaso no actuó como ‘florero de Llorente’ el siniestro proyecto de reforma tributaria?

Ahora argumentan que el estallido social es la causa de que “haya habido pérdidas por casi 12 billones de pesos” (según el actual ministro de Hacienda), que como vocifera el presidente ejecutivo de Fenalco, se hayan cerrado 40 mil negocios y perdido 300 mil empleos. Mientras el gobierno y el statu quo luchan para que creamos tan incorrecta explicación de lo que ocurre, las causas del problema siguen intactas.

Es cierto, la movilización social está desgastada, ayudada por la eterna lucha intestina que libran los sectores alternativos, por su falta de liderazgo, su carencia de coraje y claridad para rechazar el vandalismo y la anarquía. Ellos mutaron en un boomerang que está reencauchando a los sectores que nos han gobernado los últimos 40 años.

Esa es nuestra tragedia. Mientras el gobierno toma medidas cosméticas que dejan intactas las causas del estallido social, seguimos sentados en una olla a presión que acumula sin descanso vapor, incubando otra futura explosión social, que será mucho más traumática. Vivimos un presente sin futuro.

Otras columnas
Publicidad
Publicidad
Publicidad