El tránsito vehicular en el Área Metropolitana de Bucaramanga es hoy un caos inenarrable pero las protestas se silenciaron, simplemente porque nos familiarizamos con tan desastroso maremágnum. Son muy conocidas las principales causas de tal situación: 1. El sistema de transporte masivo fracasó rotundamente y nadie puede rescatarlo (su gerencia solo ha sido un quema-dero de funcionarios de uno y otro sexo, cuya única finalidad es ser reemplazados). 2. Las inmensas deficiencias de las Direcciones de Tránsito para encausar el flujo vehicular y para evitar el desaforado estacionamiento en las vías públicas. 3. El ingreso a las vías de miles de motocicletas, que ha sido realmente traumático. 4. El aumento en ventas de vehículos tradicionales sin que se construyan nuevas vías. 5. El obsoleto sistema semafórico de la ciudad.De las cinco anteriores causas principales es prioritario el sistema masivo, considerando la capacidad de transporte de cada uno de sus vehículos. Mas estando ya reconocida su total e irremediable iliquidez, es plenamente injustificado que no se haya procedido a suturar ese desangre y a reconformar un ente “gestor” que merezca tal calificativo. Además es de tener muy en cuenta que de lograrse un transporte masivo de notable eficiencia y algún grado de comodidad, no se necesitarían medidas restrictivas del uso de los vehículos particulares, pues gran parte de sus propietarios emplearían el transporte público, como en diversos países. Lo que no tiene ló-gica es prohibir el uso de autos particulares sin ofrecer una alternativa decente.Sobre autoridades de tránsito lo que vemos los residentes de Bucaramanga es que ya no hay “Director”: jamás pensamos que múltiples vías construidas para la circulación vehicular llegaren a usarse para su obstrucción, convertidas en inmensos parqueaderos gratuitos, por la indolencia de una serie de uniformados incapaces de despejar tales vías y también incapaces de dar una mediana fluidez a los numerosos vehículos de esta ciudad. Y menos aún cabría esperar que tales “autoridades” ejerzan algún control sobre las oleadas de motociclistas, sobre los ciclistas carentes de ciclorrutas, sobre inválidos en sillas de ruedas, etc. etc. (Continuará).