Publicado por: Eduardo Pilonieta Pinilla
No tenemos claro cuántas veces nos hemos asomado a los recuentos históricos sobre el 9 de abril de 1948, hasta el extremo de haber considerado como agotada nuestra información sobre el tema.
Sin embargo, por esas cosas del destino, nos encontramos con la novedad de que la Editorial Punto de Lectura acaba de relanzar al mercado la publicación titulada “Mataron a Gaitán”, escrita por Herbert Braun, un descendiente de alemanes cuyo padre por esa época administraba una ferretería. No habría nada de raro en esto si no fuera porque siempre nos ha parecido la mejor, la más completa, la más profunda e imparcial de todas las investigaciones que hemos leído sobre el tema.
El autor explica cómo era la Bogotá en que viviera Gaitán, cómo era y se comportaba su gente, cómo se hizo el caudillo, cómo lo recibieron los políticos, qué pasó cuando lo mataron y qué le quedó al país político-nacional después.
Su contenido siempre nos ha parecido suficiente para poder comprender esa Colombia de la primera mitad del siglo que hoy no podemos entender, pues si bien no somos justamente un país de avanzada, antes éramos un pueblo cavernícola y ello explica por qué nos gobernaron como “… las vacadas de las grandes haciendas.”
Para los que peinamos canas, es una revisión al tema, magníficamente escrito, bien conceptualizado y de lectura fácil; para quienes no lo conocen, es la oportunidad de ponerse al tanto sobre el hecho político y social más importante del siglo XX en Colombia.
No hay nada más gratificante que encontrar un buen libro y cuando éste es histórica y sociopolíticamente productivo, es un redescubrimiento que debemos contar, pues sería egoísta disfrutarlo solitariamente. “Mataron a Gaitán” es un libro que se justifica por sí mismo y explica por qué es considerado como uno de los mejores textos sobre el tema, en especial por su imparcialidad política y sus análisis objetivos.









