viernes 29 de octubre de 2021 - 12:00 AM

Así fue que empezaron

Queremos insistir que en las próximas elecciones tendremos la mejor oportunidad para derrotar la corrupción en un Congreso vergonzoso y la posibilidadde elegir un Presidente que no constituya una amenaza nacional.
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En la ley de presupuesto de la nación para el año 2022 nuestros nunca bien ponderados padres de la patria aprobaron el artículo número 78 cuyo texto reza: “Los saldos de las cuentas corrientes o de ahorro que hayan permanecido inactivas por un periodo mayor a un año y no superen el valor equivalente a 322 UVR serán transferidos por las entidades financieras tenedoras a título de mutuo a la Nación – Ministerio de Hacienda y Crédito Público – Dirección General de Crédito Público y Tesoro Nacional, con el fin de financiar apropiaciones del Presupuesto General de la Nación”.

Una UVR es “una unidad de cuenta que refleja el poder adquisitivo de la moneda con base en la variación del índice de precios al consumidor”. Para entenderlo, si lo aplicáramos hoy las cifras serían las siguientes: el 24 de octubre de 2021 el valor del UVR fue de $287.075, por lo tanto se confiscarían las cuentas menores de $92.438, pero para el mismo día del mes de noviembre será $287,8433; por lo tanto, se castigarán las cuentas inferiores a $92.687 y así crecerán los valores que se robarán en cantidad cada vez mayor, lo cual constituye sin lugar a dudas un verdadero atraco a los pobres.

Definitivamente, vayámonos acostumbrando, porque eso será lo que nos pasará si en las próximas elecciones optamos por el socialismo del siglo XXI, pues el ejemplo que tenemos es palmario y aún retumba en el eco la voz del presidente Chávez haciendo su auténtica piñata de expropiaciones que definitivamente sumió en la miseria a las gentes de nuestra hermana República.

Lo malo es que acá lo decretaron aquellos que van a salir a pedir su voto proclamando que serán los salvavidas del país y los reivindicadores de los pobres, pero como en lo malo siempre habrá algo bueno, castiguémoslos negándoles el voto y así pagarán la deuda social que adquirieron.

Queremos insistir que en las próximas elecciones tendremos la mejor oportunidad que nos queda para derrotar la corrupción concentrada en un Congreso vergonzoso y la posibilidad también de elegir un Presidente que no constituya una amenaza nacional.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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