viernes 27 de noviembre de 2020 - 12:00 AM

Buena y mala noticia

Ahora, otra vez mi general borracho; se volverá a restringir el tráfico en dicha área por una obra que se intentará hacer en el menor tiempo posible lo cual significa que ni siquiera se sabe cuánto durará
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Por fin van a reparar el daño que le hicieron a la autopista Bucaramanga-Piedecuesta al quitarle un carril y dejar una trampa tapada con un plástico, cuando pretendieron hacer el fracasado terminal de Papi Quiero Piña; eso suena a buena noticia, pero lo malo del asunto es que para reparar el daño van a tener que cerrar parte de la calzada oriental y eso va a ser la debacle.

Ya en la zona de por sí es difícil el tránsito y eso que se mitigó en algo con la ampliación que se hiciera, esa que además sirvió para que quienes por allí transitaran durante todo el tiempo que duró la obra tuvieran que armarse de la paciencia que ahora van a volver a necesitar pues los trancones serán de nunca acabar.

Ahora, otra vez mi general borracho; se volverá a restringir el tráfico en dicha área por una obra que se intentará hacer en el menor tiempo posible lo cual significa que ni siquiera se sabe cuánto durará y ello traducido al lenguaje común significa varias prórrogas y otros tantos reajustes en sus costos pues la corrupción contempla todas esas artimañas en esta clase de contrataciones.

Basta mirar, por ejemplo, la repavimentación de la vía al aeropuerto que debió ser entregada el año pasado y a estas alturas del paseo no hay ni esperanzas de terminación a pesar de los traumatismos que le causan a las gentes lo que tiene sin cuidado a los contratistas y a las autoridades encargadas de vigilarlos.

El Área Metropolitana tiene, aproximadamente, 1.100.000 habitantes, 600 mil aporta Bucaramanga y los restantes Florida y Piedecuesta, por lo tanto, por la zona tendrán que pasar 80 mil personas diariamente y eso indica la magnitud del problema y las complicaciones que se generarán con la movilidad.

Desconocemos quién controlará el tráfico en esa zona; suponemos que será tránsito de Floridablanca y por ello anhelamos que se apersone del tema y no le deje el problema al celador de las obras quien, por la experiencia, pareciera ser el encargado de definir como y cuándo se cierra el tráfico automotor.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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