viernes 19 de febrero de 2021 - 12:00 AM

Controlemos, no gravemos

Duele ver como una investigación por corrupción en Colombia se eterniza y aún más, como cuando al dictarse sentencia las penas son pírricas...
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No tenemos claro cuántas veces lo hemos dicho, solo que ahora lo dijo el mismísimo director de la DIAN, el hombre que aplicando lo que predica logró que la evasión fuera castigada en solo 2 años en 16.3 billones de pesos, equivalente a una y media reforma tributaria, sin tener que afectar al sector productivo que literalmente está agotado por la altísima tributación a que está sometido desde todos los niveles de la administración pública nacional.

La verdad, en materia de impuestos, mientras no seamos capaces de coserle el fondo al saco donde se echan los tributos tendremos que tener, no una reforma anual, sino que la misma tendrá que ser mensual pues jamás seremos capaces de llenar ese costal.

Pero además de la evasión, que se demostró se puede derrotar si se quiere, debemos hacer una campaña colectiva para ponerle freno a la corrupción que termina comiéndose una cuarta parte del presupuesto nacional en provecho de unos cuantos hampones de cuello blanco que se pasean como señores sin que la sociedad reaccione por ello.

Duele ver como una investigación por corrupción en Colombia se eterniza y aún más, como cuando al dictarse sentencia las penas son pírricas y a los delincuentes se les dan todas las garantías, entre ellas la casa por cárcel, permitiendo que el hampón pueda disfrutar a sus anchas del beneficio de sus picardías, sin que ni siquiera tenga una sanción social.

Todo seguirá siendo igual si continuamos eligiendo a los mismos que, lo vemos todos los días, continuarán haciendo lo que hasta ahora: robando al Estado.

Solución: elijamos bien y hagamos que el voto de opinión pese más que el voto amarrado; exijamos a los candidatos de siempre que demuestren qué han hecho por la región; escojamos por ideas no por caras bonitas ni por disciplina de partido; no permitamos que sea la emoción la que determine nuestro voto: usemos la inteligencia.

Sabemos que no es fácil; lo saben también los bandidos de siempre, pero cambiando nosotros mismos, es un comienzo y según el proverbio chino: un viaje de mil millas arranca con el primer paso.

Autor
Este artículo obedece a la opinión del columnista. Vanguardia Liberal no responde por los puntos de vista que allí se expresen.
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