viernes 21 de febrero de 2020 - 12:00 AM

El trabajo y los tiempos

Una de las causas de la poca generación de empleo formal es que nosotros no suscribimos contratos de trabajo, sino contraemos verdaderos ‘sacramentos laborales”
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Hubo un tiempo en Colombia en que solo podíamos contratar a los trabajadores por mensualidades y asimismo se debía pagar la seguridad social; entonces salía muy oneroso contratar por periodos menores, cuando algunas obligaciones había que pagarlas por mensualidades completas.

El Decreto 1072 de 2015 estableció la forma como se podía contratar por tiempos menores de un mes, determinando una escala de pagos a la seguridad social de acuerdo al número de días que labora el trabajador, de tal manera que si este lo hacía por menos de siete días en el mes cotizaba a pensión por el valor de una semana, si lo hacía por más de 7 y menos de 14 cotizaba por el equivalente a dos semanas y así sucesivamente, lo cual permitió y de paso obligó, a cotizar por aquellos colaboradores que concurrían por períodos menores a los seis días hábiles de una semana.

De esa manera, 63 años después de implementarse la ley laboral y transcurridos todos los cambios en el modo de vida del nuevo modelo societario, la legislación logró facilitar el acceso a la ley de muchos trabajadores que no tenían este tipo de beneficios.

Ahora se busca que se pueda trabajar por horas, asunto que con el modelo comentado se puede hacer; solo que el costo de la seguridad social vuelve a ser desproporcionado con relación al servicio prestado.

Una de las causas de la poca generación de empleo formal en Colombia es que nosotros no suscribimos contratos de trabajo, sino que contraemos verdaderos “sacramentos laborales” de difícil disolución y entonces los empresarios se abstienen de generarlos, quitándoles oportunidad a muchos que necesitan trabajar para poder comer, lo cual termina llevándolos a la informalidad, lo que explica el 57% de ellos en la totalidad del censo de trabajadores colombianos.

Las instituciones jurídicas deben adaptarse a los tiempos y no éstos a aquéllas; garanticemos el cumplimiento de las leyes establecidas y abramos las puertas a nuevos modelos de contratación; estamos seguros que al hacerlo aumentará el trabajo legal y disminuirá el simplemente informal en el cual el único que pierde es el trabajador.

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