viernes 19 de diciembre de 2008 - 10:00 AM

Entendamos la realidad

El problema de las pirámides tiene mucho de largo y de ancho pues todavía no se ha comprendido la magnitud de la tragedia y tenemos la sensación de que en el ánimo de quienes invirtieron en ellas está anidando la esperanza de poder recuperar la inversión realizada con la simple renuncia a las utilidades prometidas y anheladas.

Desafortunadamente la experiencia nos enseña que las posibilidades de recuperación no solo están lejanas sino que además el eventual monto a recibir difícilmente llegará a un porcentaje que oscila entre el 10 y 20% del total invertido.

Los matemáticos financieros serían los más indicados para explicar la operación, cuyos fundamentos son del siguiente tenor: con una captación de 2 billones de pesos, es decir un 2 y doce ceros y una recuperación de apenas doscientos mil millones, estaríamos hablando del 10% y en esa proporción se devolvería a los interesados, a prorrata de las sumas invertidas.

Sentimos que quienes están metidos en el problema por haberse equivocado en el negocio, deben ir entendiendo que definitivamente un muy alto porcentaje de su inversión se esfumó y que por lo tanto tienen que poner los pies en el suelo y dejar de soñar, pues la realidad es bastante más dura de lo que ellos suponen.

Además, debe entenderse también que todo el proceso está en manos del Estado y para nadie es un secreto que una de sus características básicas es la lentitud, la tramitomanía y la burocratización, conociéndose, desde ya, que todo este trámite será un verdadero parto de mula en el que al final, el único que perderá será el ingenuo inversionista.

Soñar no cuesta nada, dice el refrán; solo que los sueños sueños son y no podemos construir la vida sobre bases tan deleznables, y sentimos que las gentes perjudicadas deben entender su realidad, enfrentarla resignadamente y ojalá aprender del error olvidándose de su platica y empezando de nuevo a construir su natural futuro como si empezara de nuevo.

Mientras todo esto sucede, permítasenos hacerles llegar nuestros votos por una navidad tranquila, sosegada y plena, pero sobre todo en paz.

Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad